En la vuelta a las clases de septiembre habrá estreno de mochilas, estuches, bolígrafos, carpetas... y vacunas. El nuevo curso escolar comenzará en un mes y dos días (8 de septiembre) y lo hará con el primer pinchazo del fármaco contra la covid inoculado en todos los jóvenes de entre los 12 y los 19 años. Son cerca de 420.000 adolescentes que tendrán en su regreso a las aulas una inmunidad parcial que se completará entre tres y cuatro semanas más tarde de ese primer pinchazo por lo que octubre podría comenzar con todos los alumnos de hasta la ESO protegidos contra la covid.

Los jóvenes de 12 a 19 años empezarán el curso con una dosis de la vacuna

El avance de la vacunación contra la covid continuará como hasta ahora siendo por edad, de mayor a menor. Así, según especificaron desde la Generalitat tras una reunión entre los responsables autonómicos de Sanidad y Educación, Ana Barceló y Vicent Marzà, la próxima semana se comenzará a citar a los que suceden al grupo de los veinteañeros (los de 19, 18, 17 y 16 años) mientras que el turno de los menores de entre 15 y 12 años llegará en las siguientes dos semanas.

Este calendario supone un adelanto de dos semanas respecto a las fechas previstas hace un mes cuando Marzà y Barceló concretaron que los primeros menores en ser llamados a la vacunación masiva (ya se vacunó a aquellos con patologías crónicas) a finales de agosto. En ese caso se emplazó a la última semana de agosto para la inmunización de los 16 y 17 años, una convocatoria que se ha adelantado.

Según detalló Barceló, la recepción de más vacunas durante el mes de agosto de Pfizer y de Moderna, las dos marcas destinadas a estos grupos etarios, han permitido este avance. Esto se da por la compensación de dosis por haber inmunizado a personas desplazadas así como por el déficit de viales asociado al reparto inicial de vacunas, que priorizaba a las comunidades con una población más envejecida.

Esta remesa extra de dosis permite que la Comunitat Valenciana entre, en palabras de la consellera, «en la recta final de la vacunación» ya que solamente quedarán aquellos que no hayan podido ser vacunados por estar pasando la infección (han de pasar seis meses desde la prueba positiva hasta el pinchazo) a la espera de ver qué ocurre con los menores de 12 años para los que todavía no se ha aprobado la administración de la vacuna. De hecho, después de que se inocule el fármaco en todos los mayores de 12 años, el porcentaje de población inmunizada rozará el 90 %.

Autorización para vacunarse

El proceso para vacunar a este colectivo será similar al de la población general. Serán convocados por SMS (muy importante comprobar a qué móvil está vinculado el menor) para acudir a los puntos de inmunización habilitados por la Conselleria de Sanidad. Según pudo constatar este periódico, ya eran varios los adolescentes entre 15 y 16 años que habían recibido el mensaje en el que les daba la posibilidad de avisar cuándo no iban a estar disponibles para ser citados.

La inmunización en los llamados vacunódromos (desde la Ciutat de les Ciències en València hasta los pabellones municipales en localidades como Paterna o Torrent) de los más jóvenes deja atrás la posibilidad de trasladar este proceso a las aulas. Esta posibilidad la ofreció el propio Marzà (que siempre dijo que la decisión la tomarían las autoridades sanitarias) y generó división de opiniones entre los directores de los centros educativos públicos y los concertados y privados.

Para estos colectivos solamente se podrán destinar las vacunas de ARN mensajero (Pfizer y Moderna) al ser las únicas que han recibido el visto bueno por parte de las autoridades reguladoras para ser inyectadas en menores de edad, aunuqe no en más pequeños de 12 años. En este sentido, los nacidos en el 2009 no podrán recibir el pinchazo hasta que no hayan cumplido los 12 años.

Entre los hechos diferenciales de este colectivo más joven respecto a la población general está que los menores de 16 años deberán acudir acompañados al vacunódromo de cualquiera de sus progenitores o un tutor legal o contar con la autorización de alguno de ellos de acuerdo con la normativa legal vigente en administración de vacunas. El protocolo al respecto también señala que si se produce un rechazo de la vacunación «se deberá registrar en el Sistema de Información Vacunal, indicando en el caso de que la decisión la tome la madre/padre/tutor los datos de la persona que toma la decisión en el apartado correspondiente del SIV».