La conocida como «ola joven» está ya de retirada. Los datos, por fin, corroboran una tendencia que hace unos días no estaba aún clara pero que ahora es incontestable. Los datos por municipios publicados ayer por la Conselleria de Sanidad así lo confirman. En los últimos tres días con cifras —del martes al jueves— se han registrado 6.071 nuevos positivos en 286 municipios. Contando con los del fin de semana son 14.693, un 12,7 % menos que los registrados en la semana anterior, del 23 de julio al 29 de julio.

La bajada se deja notar de forma global en la Incidencia Acumulada (IA) de casos por 100.000 habitantes de la Comunitat Valenciana que ayer se situaba en 515 casos, cuando el lunes 26 de julio anotaba un máximo de 592 casos por 100.000 habitantes y hacía lo propio una semana más tarde, este mismo lunes 2 de agosto con una tasa de 593. La bajada ahora parece sostenida y municipios como València capital reflejan esta caída: de los 884 casos por 100.000 habitantes del día 23 de julio a los 613 anotados ayer.

Con todo, son los municipios de costa los que concentran ahora los nuevos positivos, posiblemente por la mayor afluencia de personas y el influjo turístico. En el detalle de las localidades con más positivos de los últimos días están, como era de esperar, los más habitados —València capital con 1.100; Alicante con 454; Elx con 283 y Castelló con 209— y se colaban otros más poblados ahora mismo como Benidorm, Torrevieja, Sagunt, Gandia, Xàbia, Dénia, Santa Pola o San Vicente del Raspeig, todos en el litoral y que ahora reciben a una cantidad elevada de personas.

La población flotante de verano

De hecho, son estos municipios de costa o con mayor influjo turístico los que más problemas están teniendo para rebajar sus cifras de incidencia acumulada pese a que, algunos de ellos, llevan soportando varias semanas de restricciones para intentar contener los contagios como toque de queda a la 1, el ocio nocturno cerrado y restricción de reuniones. La «trampa» de contar los positivos sobre la población normal de invierno y no contar como base la flotante de verano tampoco ayuda a dar una cifra «real» de incidencia.

El Consell impuso estas medidas el pasado 12 de julio, en principio, a 32 municipios con tasas altas y mayor riesgo, mayormente del área metropolitana de València y de la provincia, con ciudades del interior como Utiel y Requena.

En este grupo y tras cuatro semanas de restricciones, mayoritariamente la tendencia es a mejorar cifras como la propia capital del Túria o ciudades de su alrededor como Alboraya que ha pasado de casi 900 casos a los 388 de ayer; Burjassot que ha pasado de 582 a 473 pasando por picos de 750 casos o Requena que ha pasado en este mes de una IA de 700 a 514. En los de costa la mejora sigue existiendo pero no ha ido tan rápida como es el caso de Gandia. Los hay también que han ido en sentido contrario y pese al mes de cierreestán peor que estaba: ahí está Benetússer que ha pasado de 413 a 620 de incidencia o l’Eliana y Vilamarxant. En Picassent, que ha pasado de una incidencia de 465 a 1.086, la cifra puede estar distorsionada por el último brote registrado en la cárcel.

Por contra, en el resto de municipios donde las restricciones entraron más tarde, la mejoría ha ido más lenta, algo más palpable en la línea de costa donde la tendencia está costando de revertir, más en Alicante. Es el caso de l’Alfàs del Pi, que casi ha multiplicado por cinco su incidencia en un mes; la Nucia, Benidorm,Ondara, Orpesa, Pego, la Pobla de Farnals, Santa Pola o Teulada.

Los expertos alertan que la buena noticia, sin embargo, podría quedarse en nada en poco tiempo si, por culpa de la variante Delta, se produjeran varios brotes de gran magnitud. La evolución y el estado actual de estos municpios tendrá que ser evaluada esta próxima semana para decidir sobre las medidas en puertas, además, de las Fallas.