El Consell diseñará hoy la letra pequeña de las normas para consolidar el descenso de la bajada de la ola veraniega de la covid sabiendo que 68 municipios tendrán toque de queda y las reuniones limitadas a 10 personas, tanto en espacios públicos y privados. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana dio ayer su visto bueno a la petición del gobierno valenciano y deja, entre otras consecuencias, una celebración de Fallas con restricción de movilidad nocturna.

El TSJ avala unas Fallas con toque de queda y reuniones de un máximo de 10 personas

El TSJ avala unas Fallas con toque de queda y reuniones de un máximo de 10 personas D.A.San José/V.salinas. València

Ya era conocido que las Fallas de este año iban a ser diferentes; primero por el calendario (seis meses después, en fechas todavía veraniegas) y segundo por la incesante amenaza de un aumento de los contagios y toda la normativa que la rodea. Las más clara serán la imposibilidad de circulación por las calles de noche y de que las reuniones no puedan ser de más de 10 personas, dos medidas que desbrozan la tónica habitual de una celebración marcada por la amplia actividad nocturna y los encuentros sociales.

Los municipios que contarán con estas dos restricciones adicionales por petición del ejecutivo valenciano y autorización del Alto Tribunal autonómico son 68, nueve menos de los que actualmente lo tienen hasta el domingo. Además, lo harán con la peculiaridad respecto al anterior paquete de medidas de que la limitación de 10 personas en reuniones solamente afectará a estos 68 municipios y no en toda la Comunitat Valenciana como hasta ahora.

Entre estos 68, son 41 los que continuarán otras tres semanas más bajo el toque de queda (de los que 15 llevan con esta medida desde el 12 de julio y por lo tanto, estarán prácticamente dos meses con esta), 36 lo 'abandonan' después de estar con esta restricción entre tres y cinco semanas mientras que 27 estrenarán esta limitación de movilidad nocturna debido al peor avance de sus datos pandémicos. Para seleccionarlos, la Conselleria de Sanidad no solo se basa en la incidencia acumulada (número de casos por 100.000 habitantes) sino en hasta siete indicadores distintos como hospitalización o positividad.

Entre los que continuarán con estas medidas están municipios con tasas de transmisión del virus desbocadas, como Orpesa con más de 1.000 casos por 100.000 habitantes; los que presentan peores cifras que hace un mes, especialmente en la costa de Alicante como la propia capital de la provincia; y otros que pese a haber mejorado y doblado la curva cuentan con cifras preocupantes, entre los 300 y los 500 casos por 100.000 habitantes. En esta última situación el ejemplo claro es València, que pese a registrar tasas menores a las de hace un mes, sigue con 389 puntos de IA.

Es la situación generalizada en el área metropolitana de València donde en dos semanas y media varias localidades delebrarán unas Fallas atípicas. En las 43 poblaciones que conforman la corona de la capital del Túria la incidencia media es la mitad de la que se alcanzó a finales de julio cuando el pico de la curva llegó hasta los 594 casos por 100.000 habitantes. Ahora, esta tasa está en 299 y en claro descenso, aunque con situaciones diversas en cuanto al toque de queda como el mantenimiento en València, Mislata o Manises, la salida de Burjassot y Paterna o la entrada de Torrent.

De los que salen, los datos son muy diferentes, desde algunos como Banyeres de Mariola o Foios que han reducido su tasa de contagios a la mitad y han abandonado el nivel de riesgo extremo de los 250 casos por 100.000 habitantes, a otros que cuentan con una situación estable y todavía continúan en esa máxima alerta como Chiva o Callosa de Segura. Por su parte, entre los 27 nuevos municipios, la mayoría son de Alicante (15) y destacan por un crecimiento muy importante respecto a hace un mes como Novelda (de 73 puntos de IA a 1.114) o Benigànim (de 207 a 1.245).

«Limitar los botellones»

Entre los porqués del aval del TSJ a la petición del Consell, la Justicia señala que es «aún necesario» mantener el toque de queda al considerar que «no existe una medida más moderada que con la misma eficacia consiga el propósito de limitar los denominados ‘botellones’ y aglomeraciones de personas». Lo mismo entiende respecto a la limitación del número de personas en reuniones sociales, que implican « los mayores brotes epidémicos, que afectan no solo a personas jóvenes sino a todos los miembros del grupo».

Así, el auto (que contó con un voto discrepante de un magistrado) también justifica la decisión a la expansión de la variante Delta del coronavirus, la posible aparición de mutaciones en caso de propagarse los contagios, el aumento de hospitalizaciones y defunciones, el impacto de los casos «especialmente en la Atención Primaria» y el incremento «de la socialización y la movilidad». Este último punto ha de leerse, además, teniendo en cuenta el periodo estival y la celebración de Fallas y otros festejos locales.

Al toque de queda y la limitación de reuniones sociales en 68 municipios se le podrán sumar otras medidas que se revisarán hoy por parte de la Mesa Interdepartamental, aunque estas serán para toda la Comunitat Valenciana. Entre las posibilidades está el cambio de los aforos, especialmente en aquellos acontecimientos masivos como conciertos, los horarios de la hostelería o normas que regulen de manera más directa actividades relacionadas con posibles fiestas municipales como desfiles o eventos pirotécnicos.