La alcaldesa de Azuébar (Castellón), Jessica Miravete, ha expresado lunes su tristeza al contemplar desde el aire las imágenes que ha dejado el incendio forestal declarado el pasado sábado en la localidad por la caída de un rayo, y que obligó a desalojar el municipio.

Así se ve desde el cielo el terreno afectado por el incendio de Azuébar GVA 112

"Las imágenes son muy duras. Es triste ver desde arriba el paraje completamente oscuro, negro, calcinado", ha indicado en declaraciones a Europa Press, en las que ha asegurado que las últimas horas han sido "afortunadamente, más tranquilas" después del "infierno" de la noche del sábado al domingo.

También ha explicado que la zona más afectada por el suceso ha sido "la zona baja de Boguera". Miravete ha agradecido a los vecinos del municipio "que hayan estado tan dispuestos a colaborar desde el principio" y ha querido "darles las gracias por actuar con ejemplaridad también a la hora de dejar sus casas".

También se ha mostrado "muy agradecida" con las poblaciones de toda la comarca, "en especial con Soneja, ya que han acogido en sus casas a nuestros vecinos como si fuesen de su propia familia".

El diputado delegado de Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, Abel Ibáñez, ha detallado las circunstancias en las que se declaró el fuego y cómo los efectivos estuvieron a punto de sofocarlo el mismo sábado hasta que cambió la situación meteorológica.

Según Ibáñez, el fuego se originó cerca de la noche por un rayo, lo que supuso que solamente se pudieran hacer tres descargas de los medios aéreos porque llegaba el ocaso y no podían volar. Al día siguiente ya se movilizaron muchos medios, más de 300 personas y 21 aéreos y distintos cuerpos como Guardia Civil, UME o los propios de la Generalitat.

A 30 metros del control

"Cuando se originó ya estaba prácticamente perimetrado y nos quedamos a 30 metros de poder cerrarlo cuando un cambio brusco de temperatura y fuertes vientos de poniente, originaron una estampida de fuego y se descontroló", ha especificado, aunque ha recalcado que la evacuación fue un "gran éxito" y con "salida ordenada" de la población. Ibáñez ha agradecido la rápida respuesta de coordinación y que la evolución del tiempo haya sido favorable, porque de esto "dependía todo".

Una vecina de la localidad ha señalado a Europa Press que oyeron un rayo y no le dieron "más importancia" que el pensar que había caído "muy cerca". Horas después empezaron a ver las "lucecitas" detrás de la montaña y "aguantaron" hasta que llegó la Guardia Civil a desalojar. "No tuvimos más remedio que irnos. Me lo tomé mas tranquila porque pensaba que al pueblo que no llegaba pero un poquito intranquila sí".

Otra de las vecians admite que no durmió en toda la noche y que, sobre las 3.30 horas del sábado, le dijo a su marido que corrieran porque el fuego ya legaba, al ver ardiendo toda la montaña delantero. "Impone mucho el fuego; da mucho miedo, nunca en la vida había visto un incendio así", ha dicho, aunque, al igual que su amiga, se ha congratulado de que ha habido "mucho despliegue" de medios: "Han hecho una maravilla".

En los mismo términos se ha expresado otra de las vecinas, que cree que el trabajo de los medios de extinción "no se paga con nada del mundo porque arriesgan su vida". En esta línea, ha hecho un "llamamiento o reflexión" porque "no hay que curar, hay que prevenir" y ha recordado la importancia de los cortafuegos.

"Al final lo que tienes esta todo en tu casa y te tienes que ir y dejarlo todo. Lo hemos visto en la televisión, con distancia", ha dicho, para añadir que ahora lo han presenciado desde "el banquillo". "Es muy duro; es difícil cerrar las puertas e irte y que sea lo que Dios quiera", ha expresado, para recalcar que los estados de Whatsapp de los vecinso reflejan "fotografías de agradecimiento" al trabajo de los efectivos.

Otra de las vecinas ha detallado que vivió todo "un poco dramático" porque hay mucha gente mayor en la localidad, mientras que otro ha recalcado que si bien se veía mucho fuego, "te daban la tranquilidad Guarcia Civil y bomberos de que a la población no iba a llegar". Teníamos bastante tranquilidad dentro del caos".