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Directores y docentes aprueban la revisión del contenido educativo

La implantación de la Lomloe en los centros pasará los próximos meses por negociar y definir los currículums de cada materia

Un grupo de jóvenes realiza los exámenes de selectividad en València. | GERMÁN CABALLERO

Un grupo de jóvenes realiza los exámenes de selectividad en València. | GERMÁN CABALLERO

La Lomloe o ley Celaá ya ha echado a andar tras su aprobación en el Congreso pero aún le queda mucho recorrido para llegar a las aulas, lo que está previsto para dentro de un curso, el 2022-23. Ahora, el siguiente paso es preparar y concretar los currículums educativos, el abecé de los docentes que les marca los contenidos, temas, programas y recursos que deben usar para enseñar en cada nivel.

Esta ley, que sustituye a la Lomce —y algunos sectores temen que no se desarrolle si hay un cambio de Gobierno, por su falta de consenso—, abre una puerta para llevar a cabo una reforma curricular en profundidad y aligerar los contenidos que, como suelen reiterar los docentes, son excesivos y convierten algunos niveles (como 2º de Bachillerato) en una carrera frenética para abordar todos los contenidos, una presión que se traslada a los estudiantes.

Más conocimientos transversales

El camino pasa —según recoge la ley y también el borrador del currículum— por apostar más por las competencias e incluir también conocimientos transversales (en todas las asignaturas), como la educación por la paz, el desarrollo sostenible o la igualdad, como ya se trabaja en muchos centros valencianos.

A la espera de que la hoja de ruta del Gobierno llegue a las comunidades autónomas —donde las competencias les permiten definir la mitad del currículum—, docentes y equipos directivos ven adecuada la revisión de los currículums, si bien aún desconocen su contenido y se muestran prudentes el revuelo generado los últimos días.

«Venimos de diferentes leyes con un exceso de contenido, lo que se convierte en una carrera para impartir todo el currículum, y eso es muy complejo», apunta Toni González Picornell, presidente de l’Associació de Directors d’IES (Adies-PV).

Para Picornell, el trabajo ahora consiste en «crear la estructura de un edificio lo más atractivo posible con lo que el alumnado disfrute aprendiendo». «Tenemos claro que necesitamos la estructura curricular de diferentes asignaturas que cada alumno debe ir ‘decorando’ y ampliando; es como construir las ‘habitaciones’», añade.

Desde el sindicato Stepv recuerdan que cada vez que hay cambios legislativos, «se ve su aplicación en los currículums». «Estamos de acuerdo en que se ‘esponjen’ los currículums, porque van muy cargados y siempre nos hemos quejado; hay que rehacerlos», explican. No obstante, «el ministerio parece que apuesta por las competencias y eso, depende cómo se aplique, puede ser bueno o contraproducente», advierten.

Desde los colegios concertados y los centros públicos de Infantil y Primaria se mantienen expectantes hasta que puedan leer la primera propuesta. «No sabemos bien qué se mueve en la transformación del currículum; sí hay una tendencia a trabajar más las emociones y, si no es exactamente trabajar por ámbitos de conocimiento [asignaturas agrupadas], sí que es esa la línea de trabajo», detalla Joaquina Barba, presidenta de la Associació de Directors i Directores d’Infantil i Primària (Adip-PV).

Fuentes de Feceval, la patronal de la enseñanza concertada, quieren ver el desarrollo que hagan las CC AA del borrador antes de opinar, aunque sí agradecen ya el giro en el ministerio y «el talante abierto» de la ministra Pilar Alegría, de quien creen que apostará más por el diálogo con toda la comunidad educativa.

Adecuar el grado de Magisterio y las oposiciones

Cuando se habla de calidad educativa, más tarde o más pronto aparece la cuestión de la formación de los docentes. Cada vez más se fomenta que esta sea continua a través de cursos, jornadas, proyectos... pero también se debate cómo debería ser la inicial, antes de llegar a las aulas y tener delante al alumnado.

Vicent Mañes, presidente de la Federación de Asociaciones de Directivos de Centros Educativos públicos de Infantil y Primaria (Fedeip), apunta a este periódico y en relación a los cambios que podría traer la Lomloe, que «la carrera de Magisterio debe estar en consonancia con lo que luego se pide al profesorado». «Hay que reformar la profesión docente desde el principio», defiende Mañes.

Asimismo, desde la federación creen que «el sistema de acceso de las oposiciones está absolutamente obsoleto», ya que se basa «en un temario de aprendizaje por memoria que no garantiza que quienes aprueban sean los mejores profesores».

La nueva ley educativa no aborda estas cuestiones directamente, pero sí crea una vía para hacerlo. Incluye una disposición adicional en la que el Gobierno se compromete a presentar en el plazo de un año, una propuesta que regule la formación inicial y el acceso a la profesión docente que, actualmente, tampoco es del gusto de la conselleria.

«Utilizar la educación como arma no es lo mejor»

El tono bronco que se ha generalizado en la mayoría de la clase política también envuelve al sector educativo. Desde ciertos sectores —y enmarcándolo en el debate de los nuevos currículums educativos—, se ha vuelto a acusar a los docentes de adoctrinar en las aulas por la nueva normativa y los cambios que está introduciendo el gobierno del PSOE y Unidas Podemos.

Desde el sindicato Stepv lamentan que «la educación siempre ha estado rodeada de un uso partidista» y critican que «gente interesada confunde o quiere confundir adoctrinamiento con espíritu crítico, lo que siempre debe mantenerse». Son, como apunta el portavoz del sindicato, Marc Candela, «debates interesados» que reconoce que «cansan mucho» y «ponen en el punto de mira» al profesorado, lo que luego tiene repercusión en las aulas.

Por su parte, Toni González Picornell, presidente de Adies-PV, avisa de que utilizar la docencia «como arma no es lo mejor para la educación», al tiempo que Joaquina Barba, su homóloga en Adip-PV, aclara: «No es cierto que haya adoctrinamiento, nos da muchísima rabia que se diga eso, nunca habíamos trabajado con la libertad y los recursos que tenemos ahora».

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