Durísima jornada la que ayer se vivió en Peñíscola, donde a última hora del miércoles se derrumbó un edificio con 18 apartamentos en la urbanización Font Nova del municipio dejando varios desaparecidos.

Los equipos de emergencias consiguieron rescatar con vida al filo de la medianoche del miércoles a un joven de 26 años, vecino de Peñíscola, que permanece estable y evoluciona favorablemente en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Comarcal de Vinaròs y se vivieron momentos de emoción entre los bomberos del Consorcio Provincial de la Diputación y de la Generalitat, que no pudieron reprimir las lágrimas de esperanza tras horas de duro trabajo.

Personas atrapadas en el derrumbe de un edificio de tres plantas en Peñíscola Periódico Mediterráneo

Sin embargo, la tragedia golpeó más fuerte que nunca poco antes de las 8 horas al encontrarse el cadáver de un menor de 15 años, natural de Morella.

Únicamente pudo confirmarse su fallecimiento y hasta la zona se desplazó un furgón de los servicios fúnebres para proceder al levantamiento del cadáver. Aunque será la autopsia la que determine las causas del óbito, el alcalde de Peñíscola, Andrés Martínez, avanzó que el adolescente había aparecido «aplastado» bajo el edificio. Tras la confirmación del hallazgo, se trasladó de inmediato a la zona un equipo psicosocial para atender a la familia del niño.

La madre del ingresado en la UCI

Doce horas después de encontrar los restos mortales del adolescente y 24 después del desplome del bloque, los equipos de rescate hallaron el cadáver de la mujer, de unos 50 años y vecina de la urbanización, que permanecía desaparecida.

Según pudo saber este diario, la señal emitida por su teléfono móvil fue fundamental para localizar el área donde había quedado sepultada. Y es que tanto ella, como los dos jóvenes, se encontraban en un primer piso del edificio, por lo que las otras dos alturas cayeron sobre ellos, dificultando así averiguar su paradero. Se da la circunstancia de que la mujer fallecida es la madre del joven ingresado en la UCI y también la pareja del padre del menor de edad hallado muerto.

Como informó ayer el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, la búsqueda de la mujer centró las trabajos de la jornada de ayer e inicialmente se llevó a cabo en una zona donde varios testigos la situaban, pero los trabajos no dieron resultado y se amplió el área.

Los bomberos del Consorcio Provincial procedieron a retirar manualmente los escombros más pequeños, mientras que una retroexcavadora allanó el camino para permitir la entrada de una grúa de gran tonelaje con la que se procedió a retirar el forjado más pesado y poder agilizar, así, las labores de desescombro.

Desde el puesto de mando avanzado, instalado en la unidad móvil de coordinación, las autoridades guiaron el operativo de rescate en el que se implicaron en cuerpo y alma no solo bomberos, sino policías locales de Peñíscola, guardas civiles, miembros de Protección Civil con la unidad canina. También los efectivos sanitarios juegan un papel clave en la emergencia y en la zona se instaló en la noche del miércoles un hospital de campaña, junto a ambulancias.

Un grupo de la aplicación móvil WhatsApp, en el que estaban incluidos todos los vecinos del inmueble, ha jugado un papel clave a la hora de localizar a los propietarios de los pisos afectados y determinar sus paraderos. Uno de los integrantes del chat facilitó los teléfonos a la Guardia Civil y así, los agentes, pudieron rastrear inquilino por inquilino y comprobar quién se encontraba bien y quién estaba desaparecido.

El president, Ximo Puig interrumpió sus vacaciones para acudir a Peñíscola y seguir el operativo sobre el terreno. Trasladó el pésame a las familias y agradeció el «enorme esfuerzo» del personal de emergencias. Se da la circunstancia que el jefe del Consell conoce muy de cerca a la familia del joven fallecido. El Ayuntamiento de Peñíscola decreta luto oficial por la tragedia que ha azotado al municipio y un minuto de silencio a las 12 horas de hoy.