«Hoy -por ayer- ha vuelto la normalidad a nuestra UCI. Es el momento de reiterar nuestro compromiso por una sanidad humana, de calidad y basada en la evidencia científica, expresar nuestro rechazo a las seudoterapias y decir gracias a los que nos han dado su apoyo». Este fue el mensaje que ayer hizo público el Departamento de Salud de La Plana, a través de su cuenta de Twitter, después de que a las 9 horas dejara de administrarse, por resolución judicial, el tratamiento de ozonoterapia a un paciente ingresado en intensivos del hospital de Vila-real.

El pasado 13 de agosto, el magistrado suplente del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Castelló autorizó la aplicación de ozono a un paciente de 49 años con covid ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, a petición de su familia porque su vida corría peligro, pero el viernes, 27 de agosto, el juez titular dio marcha atrás, tras estudiar las alegaciones recibidas, debido a la mejoría del enfermo, constatada por la decisión de su esposa de trasladarlo a otra UCI tras la polémica surgida en torno a este caso, ya que toda la comunidad médica rechazó la orden del primer juez para autorizar una terapia no avalada científicamente.

Según Efe, el paciente pudo dejar ayer la UCI y seguirá ingresado en ese centro público, según el abogado de la familia. El traslado a planta se realizó, por lo tanto, el mismo día en el que se levantaron las medidas cautelares dictadas que permitieron el polémico tratamiento desde el pasado 13 de agosto. Tras «veinticuatro horas sin respirador y al hallarse Juan Francisco en un estado consciente, lo más probable es que se le traslade hoy -por ayer- a planta», explicó el letrado, quien además confirmó que la familia del paciente ha descartado ya el traslado del enfermo a otro hospital: «No tiene sentido ahora que ya se encuentra en un buen estado y puede recuperarse aquí», explicó para añadir que la mejoría se debió a ese tratamiento intravenoso con ozono. De hecho, «llevaba ya una semana sin necesitarlo, pero se ha mantenido por cuestión de mantenimiento», añadió.

Esta terapia con ozono fue rechazada por el departamento de salud al no estar autorizada por la Conselleria de Sanidad y fue entonces cuando la esposa acudió a los tribunales, que en un primer momento avalaron el tratamiento externo con ozono.

La decisión del juez provocó en las últimas semanas el rechazo de la comunidad médica de toda la Comunitat Valenciana, cuyos profesionales se manifestaron el pasado 24 de agosto en apoyo a los médicos de la UCI de La Plana. También la Comisión Permanente del Comité de Bioética de la Comunitat Valenciana mostró su discrepancia, cuando señaló que el ozono no tiene en la Unión Europea consideración de «producto sanitario». Cabe recordar que otra jueza de Barcelona autorizó la pasada semana el mismo tratamiento a otro paciente covid.