Vicent Marzà y Miguel Soler adelantaron ayer que el alumnado vacunado que sea considerado contacto estrecho de un positivo de covid-19 ya no deberá guardar cuarentena.

Así lo confirmaron los responsables de Educación, a la espera de que hoy la Comisión de Salud Pública (del ministerio con los representantes de las autonomías) y luego la Interterritorial den el visto bueno a la guía de gestión de casos.

La novedad anunciada ayer afecta al alumnado mayor de 12 años de ESO, Bachillerato y FP. Falta por saber, pues, qué medida se adoptará en los grupos burbuja de Infantil —que no usan mascarilla— y Primaria, que sí llevan protección, pero no guardarán distancia en clase, a diferencia de Secundaria (1,2 m y 100 % de presencialidad). El curso pasado, las instrucciones de Sanidad detallaban que la aparición de un positivo en un grupo burbuja obligaba al confinamiento de toda esa clase.

En 2021-22, los centros contarán con 5.042 docentes extra por la pandemia (668 más que en 2020-21) y una inversión adhoc de 39,4 millones: 6,2 millones para desinfectar los institutos; otros 6,2 para comprar 15 millones de mascarillas FFP2; y 27 para 3.000 monitores de comedor extra y otros gastos de los centros.