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La crisis se agudiza en Podem y amenaza la coalición con EUPV

Pilar Lima se enfrenta a la dimisión de siete consejeros y a un ultimátum de sus aliados entre duras críticas por la falta de diálogo y debate en la gestión del relevo en la vicepresidencia del Consell

Las coordinadoras de Podem y Esquerra Unida, Pilar Lima y Rosa Pérez. | LEVANTE-EMV

Apagado el incendio desatado en el seno del Consell con la dimisión de Rubén Martínez Dalmau en la vicepresidencia segunda, la coordinadora de Podem, Pilar Lima, se enfrenta a dos nuevos frentes no menos peligrosos e inciertos en el horizonte: uno evidencia el agravamiento de la fractura interna en la formación morada y el otro amenaza la estabilidad de la alianza con Esquerra Unida (EUPV).

El mismo día en el que siete cargos orgánicos comunicaron su renuncia a seguir formando parte del Consejo Ciudadano de Podem entre duras críticas a la dirección por la falta de transparencia, diálogo y debate en la gestión, la lideresa del partido con el que comparten coalición, Rosa Pérez, verbalizó el malestar que se respira en EUPV con la forma en la que sus socios están tomando decisiones que afectan a Unides Podem prescindiendo de los pertinentes canales de comunicación internos, sobre todo en referencia al proceso de relevo de Martínez Dalmau por Héctor Illueca, del que Pérez tuvo conocimiento únicamente porque los propios aludidos se lo trasladaron.

La coordinadora de EUPV arrojó dudas sobre el futuro de la coalición en caso de que la relación entre ambas fuerzas continúe por los derroteros actuales, mientras no se produzca una clara mejoría en la coordinación.

Pérez entiende que EUPV ha sido ninguneada por Podem porque la salida de Dalmau ni siquiera se ha tratado en una reunión conjunta. «Lo que queremos es un funcionamiento democrático de la coalición en el que los asuntos se aborden colectivamente entre las dos organizaciones», dejó claro la también consellera de Transparencia en los pasillos de las Corts. Aunque Lima prefirió tomar distancia y no valoró las dimisiones en su Consejo Ciudadano escudándose en que no se le habían comunicado oficialmente y en que debían abordarse primero en los órganos pertinentes, la síndica de Unides Podem sí que quiso calmar las aguas revueltas con sus socios, adelantando una reunión urgente con ellos entre llamadas a «cuidar la coalición». «No concibo el futuro de Podem sin estos compañeros de viaje», apostilló.

Con quien ya mantuvo un encuentro ayer la coordinadora morada fue con la vicepresidenta Mónica Oltra, con quien exhibe una buena sintonía. Dalmau, en cambio, admitió ayer desavenencias con la dirección de su partido en una entrevista en la radio de À Punt.

En el plano orgánico, sin embargo, Lima no hizo concesiones. Apeló a la urgencia de los tiempos para justificar las prisas en la decisión sobre el relevo de Dalmau, remarcó que ésta se aprobó con el 80 % de los apoyos en el Consejo Ciudadano y aseguró que en los siete años que lleva en Podem es la primera vez que ve «un partido fuerte, cohesionado, estructurado y con muchos más militantes». De hecho, se mostró «contenta» por estar «disfrutando de la vida de partido». El mensaje de unidad de la lideresa contrasta con la visión de la corriente crítica, que denuncia el vaciado de competencias del Consejo Ciudadano y el incumplimiento de acuerdos, donde enmarcan la «expulsión» (tal como las califican) de Naiara Davó como síndica de Unides Podem, de Dalmau como vicepresidente segundo y de diversos trabajadores del partido con cuyo despido sostienen que se vulneraron derechos laborales y se traspasó «una línea roja».

La mitad de los afines a Davó

Los siete dimisionarios del Consejo Ciudadano acompañaron a Naiara Davó en su candidatura a las primarias de 2020, que cayó derrotada por 38 votos frente a la de Lima. Un ajustado resultado que no se ha traducido ni en integración ni en cohesión, según esta corriente. Más de la mitad de los 14 consejeros elegidos por la facción de Davó ya han dejado el cargo.

Pese al empate inicial a miembros del Consejo Ciudadano entre ambas listas, la elección posterior de los llamados enlaces comarcales -mayoritariamente afines a la coordinadora- permitió a Lima afianzar su control del órgano de decisión, que llegó a estar compuesto por 43 personas. Los puestos de los críticos que ahora quedarán vacantes no volverán a cubrirse, como estipulan los documentos organizativos.

Entre las bajas (que podrían no ser las únicas) figuran concejales y portavoces de la formación morada en Orihuela (María Sandoval), Alcoi (Cristian Santiago) o Elx (Anabel Mateu), y otros cargos a nivel local como Rafa Mercader (l’Horta Sud), Moisés García (Elx), Ainhoa Alberola (Camp de Morvedre) y la alicantina Noelia Olivares. Censuran la «deriva centralista, excluyente y antidemocrática» en Podem y mantienen que no quieren ser «cómplices» del «derrumbe interno, político y ético».

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