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Músicos que también son embajadores

El proyecto ya ha localizado a unos 300 profesionales en todo el mundo

La presidenta de la Fsmcv, Daniela González, y el secretario de Turismo, Francesc Colomer. | M. Á. MONTESINOS

Hay una alta probabilidad de entrar al ensayo de una orquesta europea, preguntar si hay algún valenciano en la sala y que una persona se levante y diga «yo». La amplia tradición musical valenciana, con las bandas a la cabeza, ha dado tantos frutos en las últimas décadas que multitud de músicos han buscado su futuro más allá de las fronteras autonómicas y españolas.

Músicos que también son embajadores

La Federació de Societats Musicals de la Comunitat Valenciana (Fsmcv) presentó ayer un programa que aspira a encontrar a esa diáspora musical y convertirla en «embajadores culturales valencianos». El proyecto acaba de empezar y ya ha ubicado a 300 intérpretes, profesores, directores y compositores valencianos por el mundo.

«Músics amb Denominació d’Origen». Ese será a partir de ahora el sello que llevará cualquier músico valenciano que ejerza lejos de la autonomía. El secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, dijo que el programa refuerza la filosofía «crear, formar y exportar el talento». Un medio para exportar «la marca» de la Comunitat Valenciana.

Mapa mundi de músicos

Colomer habló de que los productos turísticos, entre los que están las sociedades musicales valencianas, pueden «desgastarse y extraviarse», por lo que consideró que hay que «cualificarlos y vitaminarlos».

La Fsmcv aseguró que todavía faltan profesionales por identificar. Su mapamundi está lleno de puntos rojos en Europa, pero estos «embajadores culturales» también están repartidos por Norteamérica, Sudamérica y Asia.

Cuatro de ellos formaron parte de la presentación del programa desde sus lugares de residencia. El clarinetista José Franch, que es profesor en la universidad de British Columbia en Vancouver (Canadá), se identificó además como miembro de la Societat Unió Musical Santa Cecília de Moncofa. Ana Ferrandis, que es profesora del mismo instrumento en Bruselas, recalcó que pertenece a la banda «El Gamell» de Albaida.

La presidenta de la Fsmcv, Daniela González, recalcó la intención de que la cantera bandística esté presente en «Músics amb D.O.». «Nos hemos encontrado mucho sentimiento de pertenencia. Estos músicos, cuando pueden volver aquí, van a ensayar a su banda los viernes, como nosotros, y se sienten orgullosos», apuntó González.

Reivindicar las bandas

Esa tradición ha ayudado a poner en las principales plazas culturales a instrumentistas — sobre todo— de viento-madera, viento-metal y percusión, así como a directores de orquesta. El mapa también muestra a profesionales que copan bandas municipales y conservatorios.

«Nosotros tenemos que ser los primeros que nos creamos que somos exportadores de talento. Realmente muchos de ellos son de los mejores del mundo y en las principales orquestas alrededor del mundo siempre podrás encontrar a un músico valenciano», agregó la presidenta de la Fsmcv.

El mapa interactivo también puede servir para, si una empresa quiere contar con los servicios de un músico, lo pueda rastrear en esa web: un breve currículum acompaña a cada profesional. «Queremos visibilizar el talento musical», recalcó la vocal de la Fsmcv Amparo Máñez.

«Músics amb D.O.» llega después de iniciativas como «Music Immersion Travel», en la que un melómano extranjero puede vivir una semana como un músico de una banda valenciana en cualquier pueblo.

A falta de que la puedan tener como el arroz, los cítricos y los vinos, la federación de sociedades musicales se encarga ahora de que los músicos valencianos tengan su «denominación de origen» propia.

EE UU, Canadá, Brasil, Uruguay y China son algunos de los países donde músicos valencianos dejan huella. También están desperdigados por casi toda la UE.

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