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El 86 % de niños positivos en los últimos seis meses se ha contagiado en verano

Entre finales de junio y principios de septiembre se concentran 8.104 casos de los 9.436 registrados en menores de nueve años desde marzo

Una maestra toma la temperatura a una alumna, el primer día de clase, en una escuela de València. | FRANCISCO CALABUIG

Una maestra toma la temperatura a una alumna, el primer día de clase, en una escuela de València. | FRANCISCO CALABUIG

La quinta ola de coronavirus se cebó especialmente con los jóvenes este verano, pero también aumentó considerablemente los contagios entre los más pequeños. Así lo demuestran los datos, que varían y registran picos cuando crecen las interacciones sociales y la movilidad, dos características del periodo estival en el que, además, ha azotado con fuerza la variante delta, más contagiosa que las otras.

Si se observan los números de la Conselleria de Sanidad, esto se refleja claramente en los contagios entre los menores de 0 a 9 años, el rango que más se adapta a la educación Infantil y Primaria que cursan más de 400.000 escolares, pues el siguiente desglose por edades cubre de los 10 a los 19 años.

Según ha constatado este periódico, en los seis últimos meses (del 9 de marzo al 9 de septiembre), el total de niños y niñas de 0 a 9 años contagiados supera los 9.000, en concreto son 9.436 según contabilizó Sanidad mediante la realización de alguna prueba diagnóstica.

De estos más de 9.000 casos, un total de 8.104 positivos corresponden prácticamente a los tres últimos meses (del 25 de junio al 9 de septiembre), lo que coincide con las vacaciones escolares. Por lo tanto, se constata visiblemente que la quinta ola ha concentrado la gran mayoría de contagios infantiles (desde la ola posterior a la navidad), con una incidencia que ha llegado a los 500 casos por cada 100.000 habitantes, igual que la media, cuando los niños y niñas siempre habían sido los menos contagiados.

Los protocolos funcionan

En concreto, el 85,8 % de los casos se han registrado entre finales de junio y la primera semana de septiembre, siendo la mayoría casos leves o asintomáticos, como ya habían constatado los sanitarios y expertos sobre la covid-19 en los menores de edad.

Este dato tiene dos lecturas. Por un lado, se vuelve a reflejar que —a pesar de haber registrado brotes—, los centros educativos funcionan como muros de contención ante el virus y que los protocolos que mantienen durante horas al alumnado en grupos burbujas o con distancia en clase, funcionan, y por eso se aplican también en este curso que acaba de empezar.

Por otro lado, estos contagios podrían ahorrar muchos aislamientos preventivos. Según los últimos protocolos, si aparece un positivo en un aula, los considerados contactos estrechos no deben confinarse si están vacunados y, en la primera prueba, son negativos. Esto se aplica al profesorado y al alumnado mayor de 12 años (parte de los grupos de 6º de Primaria y a partir de Secundaria), que ya reciben sus segundas dosis.

No obstante, los menores de 12 años no se vacunan aún, pero el protocolo también incluye otra excepción para no guardar cuarentena: aquellas personas que, también siendo negativas, han pasado la covid-19 en los seis últimos meses y lo confirmaran en aquel momento con una prueba positiva.

Así, estos 9.000 menores de nueve años contagiados a partir de marzo, en caso de aparecer un positivo en sus grupos burbuja, estarán a salvo de tener que realizar una cuarentena de 10 días, siempre que en las dos pruebas que se les hagan den negativo y no tengan síntomas.

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