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Expertos piden vacunarse contra la gripe ante la "imprevisibilidad" del virus

Las medidas como la mascarilla y los grupos burbuja en los colegios juegan a favor y la reapertura de espacios sociales, en contra

Imagen de archivo de la campaña de vacunación contra la gripe. | EFE/KAI FORSTERLING

Si todos los años, los expertos en gripe advierten que augurar cómo será la campaña es casi imposible, para saber cómo será la de esta temporada 2021-2022 tendrían que echar mano de una bola de cristal. La entrada del SARS-CoV-2 ha cambiado las reglas del juego y tampoco se puede confiar en lo que pasó el invierno pasado —sin apenas casos— porque el escenario ha cambiado radicalmente en cuestiones capitales como, por ejemplo, las restricciones sociales, ahora muy reducidas.

Desde esta base, la única certeza de los expertos es que «todo es posible» dada la «imprevisibilidad» del virus de la gripe y su única recomendación, la de todos los años: vacunarse contra la gripe por lo que pueda pasar.

Hay que prepararse como si se supiera que va a haber epidemia aunque nadie sepa realmente qué va a pasar. El año pasado, con el coronavirus circulando en incidencias altas, el virus de la gripe quedó «desplazado» tal como adelantaron que pasaría algunas expertos. Además, con medio mundo cerrado en confinamientos más o menos estrictos y las fronteras cuasi cerradas era de esperar que se diera una temporada en blanco, como la que hubo.

La distorsión de Australia

Los expertos, este año, no lo tienen nada claro, ni siquiera mirando al hemisferio sur para saber cómo están pasando allí el invierno, un termómetro que no suele fallar ningún año.

Este año el espejo que ha venido siendo Australia devuelve una imagen un tanto distorsionada porque allí, con muy pocos casos o rebrotes de pocas dimensiones de coronavirus se ha optado por cierres muy férreos lo que ha supuesto también un freno para la gripe. Aquí, sin embargo, se va a llegar a los meses de invierno con todos los espacios de socialización abiertos, ya sea escolares, laborales o de ocio. «No podemos considerarlo un espejo pero sí orientador», apunta Javier Díez, investigador en vacunas de la Fundación Fisabio y responsable de la plataforma europea Covidrive que vigila la efectividad de las vacunas estacionales contra la gripe.

Según su predicción quizá la temporada no se pase en blanco: «habrá más que el año pasado pero no tanto como en temporadas normales». Eso sí, para Díez, siguen jugando a favor las medidas de higiene que aún están en vigor por el coronavirus, como la distancia social o la mascarilla «que hacen su parte» y el hecho de que los niños y los grupos burbuja de los colegios estén «funcionando muy bien para cortar transmisiones. Si se corta la transmisión en niños, puede ser que prácticamente no haya gripe este invierno», apunta.

Aún así, el riesgo está ahí y si la epidemia es fuerte «el caos puede ser extraordinario. No podemos arriesgarnos. Tenemos una responsabilidad individual de protegernos contra la enfermedad pero también para evitar desbordar el sistema de forma irresponsable», añade para animar a la población a vacunarse frente a la gripe.

Mueren hasta 5.000 personas

La «imprevisibilidad» es la palabra que mejor define al virus de la gripe para Raúl Ortiz de Lejarazu, especialista en Salud Pública y director emérito del Centro Nacional de Gripe en el Hospital Clínico de Valladolid. Para él todo puede pasar «desde que sea la primera vez en décadas que pasemos dos temporadas seguidas en blanco como el año pasado, que yo no recuerdo ninguna desde 1976 o que, como en India y pese al problema inmenso que tienen de coronavirus, se le una unos picos altísimos de gripe y un virus no haya desplazado al otro», explica.

Desde esta base del todo es posible, Lejarazu aboga de forma inequívoca por vacunarse también de gripe, sobre todo los colectivos más vulnerables como los mayores de 65 años o los enfermos crónicos. «No podemos permitirnos tener vacunados al 80 % de la población contra el coronavirus y normalizar que vaya a haber entre 3.000 y 5.000 muertes por gripe en España», recuerda.

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