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Montero admite la deuda histórica y pide cesiones en la financiación

Dibuja un panorama territorial complejo para el acuerdo tras considerar injustificada la brecha valenciana

La diputada Patricia Blanquer y la ministra Maria Jesús Montero; detrás, Muñoz (Cs). | PARRA/E. PRESS

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, exhibió ayer realismo y conocimiento del caso en su comparecencia en el Congreso de los Diputados a petición de Compromís. Dijo que la reforma del modelo de financiación autonómica es «urgente» y que el compromiso del Gobierno con ella es «firme». Confirmó que en noviembre presentará algo así como un esqueleto del nuevo sistema (las conclusiones sobre los criterios de población ajustada, uno de los meollos de la cuestión), pero puso los pies en el suelo: que nadie espere salir victorioso, «todos tendrán que ceder», los criterios no van a satisfacer de forma plena a ningún territorio.

No obstante, pese a todas las precauciones y avisos de que es necesario diálogo y acuerdo, Montero demostró sensibilidad con la situación valenciana. Fue así de explícita: «No hay justificación para explicar la diferencia de financiación, 800 euros per cápita, entre la comunidad mejor y peor financiada (Cantabria y la C. Valenciana). No hay variable que lo explique. Por tanto hay que corregir». Defendió asimismo un sistema que respete la convergencia y la cohesión territorial. Son criterios que defiende la infrafinanciada C. Valenciana. Y reconoció la deuda acumulada por la infrafinanciación. El conseller de Hacienda, Vicent Soler, destacó después que es la primera vez que un ministro lo hace.

El panorama pintado por la ministra para conseguir un acuerdo final es de alta complejidad. Perfiló tres bloques territoriales con posturas diferentes sobre el modelo de financiación según los encuentros «discretos» de los últimos meses. En uno de ellos situó a Galicia, Asturias, las dos Castillas, Cantabria, Extremadura, La Rioja y Aragón. Son territorios que «quieren mantener muchos elementos del actual sistema», señaló. Citó después a la C. Valenciana, Andalucía y Murcia, que «defienden un cambio urgente y sustancial». Y después estarían, según esta visión, Madrid, Cataluña y Baleares, interesadas en modificar el límite de la solidaridad con el resto. «Esta es la realidad, no la inventa el Gobierno para no reformar. La situación exige altura de miras para ver España como un todo», dijo.

Sobre lo que evitó compromisos concretos fue sobre el fondo transitorio de compensación que reclaman la C. Valenciana y Andalucía. Se mostró favorable, pero dijo que Madrid se opuso cuando en el último consejo de política fiscal planteó destinar a este fin una parte de los 13.000 millones del fondo covid de 2021.

Montero no habló de fondos covid en 2022, pero dijo que las comunidades tendrán una transferencia extra de 7.000 millones para compensar la liquidación negativa del sistema. Además anunció que las entregas a cuenta aumentarán un 6,3 % hasta los 112.213 millones.

El debate estuo centrado sobre la C. Valenciana y tuvo protagonismo casi exclusivo de diputados valencianos: desde Joan Baldoví (Compromís) a Macarena Montesinos (PP), Txema Guijarro (Unidas Podemos), María Muñoz (Cs) y Patricia Blanquer (PSOE). Baldoví dijo: «Llevan tres años y seguimos igual. Tenemos servicios pero no recursos».

El PP evitó manos tendidas a pesar del giro de Carlos Mazón y cargó duro contra el Gobierno.

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