En los últimos 60 años se ha producido un cambio en la extensión de los climas en la España peninsular. El artículo de Andrés Chazarra Bernabé “Variabilidad de los climas de Köppen en la España peninsular y Baleares en el període 1951-2000”, que permite comparar la variación de los climas de la España peninsular según la clasificación de Köppen entre el periodo 1951-80 y 1981-2.010. Hay una disminución de la extensión de los climas, tipo C, templados, que pasan del 71 al 63% de la extensión. En cambio los climas secos, tipo B, aumentan su extensión del 6 al 15%. Las zonas más afectadas por el incremento de los climas secos son la Mancha, el sureste, la Depresión del Ebro y Extremadura. Se observa una disminución de la extensión de los climas fríos, tipo D, del 1,8% al 0,8%. Estos climas se extienden por la parte más alta de las cordilleras. Por otra parte los climas E desaparecen. El incremento de las temperaturas entre los dos períodos es la causa de la variación climática más que la variación en las precipitaciones. Hay una subida en altitud de los climas fríos peninsulares, tipo D, según la clasificación de Kóppen, como consecuencia del calentamiento climático.