Artrosis y osteoporosis son las patologías con mayor prevalencia entre los mayores, consecuencia del desgaste articular propio del paso del tiempo. “La artrosis es un proceso degenerativo asociado a la edad, y por ello, irremediable. Pero es cierto que existen factores de riesgo que agravan el problema como la obesidad o ciertas actividades que producen sobrecarga en determinadas articulaciones y la debilidad muscular”, explica la Dra. Elisa Acosta, reumatóloga del Hospital IMSKE.

En ocasiones, esta situación provoca un círculo vicioso que precipita la pérdida de calidad de vida en personas mayores. Desde el Hospital IMSKE se apuesta por medidas preventivas que ralenticen los efectos de la artrosis y otras patologías asociadas a la edad. Para estados avanzados, cuando la cirugía es ineludible, IMSKE ha desarrollado un protocolo que permite operar al paciente en un plazo de siete días

Por otro lado, la osteoporosis comparte la edad como principal factor de riesgo. Pero, de nuevo, “podemos reducir el riesgo de fracturas evitando el tabaco, el consumo de alcohol o el bajo peso”.

“Una correcta alimentación, control de peso y actividad física moderada, sobre todo sin impacto” son, según la Dra. Clara Vidal, médica rehabilitadora, medidas genéricas para prevenir los peores efectos de artrosis y osteoporosis.

Rodilla y cadera son las articulaciones que más se degeneran con la edad. ED

Pérdida de movilidad

Los procesos artrósicos más discapacitantes afectan a rodilla y cadera por ser articulaciones de carga de peso. En ocasiones, el dolor o el miedo a la fractura lleva a las personas mayores a volverse más sedentarias, desencadenando así un círculo vicioso que acelera alarmantemente la pérdida de salud y calidad de vida. 

El sedentarismo no solo va a hacernos ganar peso, con el efecto negativo que ello va a tener por sobrecarga de nuestras articulaciones; además, puede llegar a tener efectos devastadores en la misma articulación, que precisa de movimiento y fuerza muscular alrededor para mantenerse estable frente al riesgo de fracturas”, explica el Dr. Ignacio Muñoz, traumatólogo, director médico del Hospital IMSKE y jefe de los Servicios Médicos del Valencia Basket.

“La espera para ser operado va a agudizar el problema, pues a la pérdida de movilidad se suma el estado de ánimo del paciente y el empeoramiento de enfermedades asociadas al sedentarismo como la diabetes”

El Hospital IMSKE desarrolla distintos programas coordinados entre traumatólogos, reumatólogos, especialistas en tratamiento del dolor y fisioterapeutas para mantener articulaciones y masa muscular en condiciones que mitiguen los efectos tanto de la artrosis como de la osteoporosis, esto es: control del dolor y fracturas.

Sin embargo, cuando la degeneración es avanzada y la cirugía de prótesis está indicada para devolver a la persona la movilidad y autonomía perdida, la actuación debe ser ágil. “La espera para ser operado va a agudizar el problema, pues a la pérdida de movilidad se suma el estado de ánimo del paciente y el empeoramiento de enfermedades asociadas al sedentarismo como la diabetes”, afirma el Dr. Muñoz.

La cercanía y el acompañamiento del paciente son prioritarios en el Hospital IMSKE. ED

Operaciones sin esperas y excelentes resultados

El Hospital IMSKE ha desarrollado un protocolo que permite acortar tiempos y operar al paciente durante los siete días posteriores a su primera visita con el traumatólogo.

Tras los efectos sufridos por una rodilla que ya no cumple su función, el grado de satisfacción de los pacientes que se someten a una cirugía de prótesis de rodilla es notable. “Muchos de ellos nos preguntan cuánto tiempo deben esperar para operarse la otra rodilla”, comenta Olga Román, responsable del área quirúrgica del Hospital IMSKE.

El movimiento es fundamental para mitigar los efectos de una espalda debilitada por la edad. ED

“El Hospital IMSKE ha desarrollado un protocolo que permite acortar tiempos y operar al paciente durante los siete días posteriores a su primera visita con el traumatólogo”

Ejercicio para mejorar la espalda

Los problemas de espalda son otro de los motivos de consulta que más se repiten entre las personas mayores. Médicos rehabilitadores de IMSKE y fisioterapeutas han creado un programa de espalda que busca la mejora del paciente y el control del dolor desde el ejercicio físico como eje del tratamiento. 

“Es muy común la persona que tiene una lesión y que deja de moverse por miedo al dolor. O que deja de hacer una actividad concreta porque se lesionó practicándola. Cuando este escenario se dilata en el tiempo, el empeoramiento no responde a la lesión en sí, sino a que la persona ha dejado de moverse”, matiza Jordi Llopis, responsable de la Unidad de Espalda del Hospital IMSKE. 

El programa de la Unidad de Espalda utiliza exclusivamente el ejercicio como medida terapéutica que pauta ejercicios dirigidos tanto en la unidad de fisioterapia y readaptación del hospital IMSKE como en casa.

“Es muy común la persona que tiene una lesión y que deja de moverse por miedo al dolor. Cuando este escenario se dilata en el tiempo, el empeoramiento no responde a la lesión en sí, sino a que la persona ha dejado de moverse”

Recuperar la calidad de vida

El grado de satisfacción de pacientes mayores que han sido tratados en el  Hospital IMSKE  por problemas articulares es excepcional. Estos son algunos testimonios: 

Hospital IMSKE: atención exclusiva a huesos y músculos

Ubicado en el barrio valenciano de Nazaret, el Hospital IMSKE está dedicado por entero a lesiones y enfermedades que afectan a huesos y músculos. Traumatólogos, reumatólogos, médicos rehabilitadores, especialistas en tratamientos del dolor, podólogos, fisioterapeutas y readaptadores conforman el equipo médico de IMSKE.

Fachada del Hospital IMSKE en el barrio valenciano de Nazaret. ED

El hospital IMSKE cuenta, entre otras instalaciones, con 1.350 metros cuadrados para rehabilitación, una piscina para hidroterapia, resonancia magnética de 3 teslas, TAC, 5 quirófanos, 18 habitaciones, planta de fisioterapia y 20 consultas médicas.