Sobre las ocho y media de la tarde, el pleno de las Corts irrumpió ayer en un sonoro aplauso. Noventa de los 99 diputados, todos los de PSPV, Compromís, Unides Podem, PP y Ciudadanos apretaron el botón del sí para apoyar una iniciativa del PP que reclamaba la reforma del modelo de financiación. Sólo Vox se excluyó de la unanimidad, pero fue el momento de toda la jornada, en la que se votaron 46 propuestas de resolución, en el que más cerca estuvo la unanimidad.

Los grupos del Botànic considera esencial que en debates tan importantes como el de Política General salga una voz lo más unida posible en defensa de los intereses de la Comunitat Valenciana. La iniciativa plantea pedir al Gobierno que el Consejo de Política Fiscal se reúna en octubre, que el conseller de Hacienda dé cuenta a las Corts y que la financiación tenga en cuenta la población ajustada y contemple la deuda histórica y sea realidad en 2022.

Una prioridad del Consell

La de la financiación fue, además, la única propuesta de resolución que la izquierda le aceptó a los grupos de la derecha, la única que rompió bloques. El del PP no era el texto que más gustaba al tripartito, que asegura que el suyo era más ambicioso, pero se apoya la propuesta para que las Corts exhiba la máxima unidad en un asunto básico de la política valenciana y que es transversal porque la reforma urgente de la financiación cuenta con el apoyo de PP y Cs. Desde los grupos del Botànic señalan que la prioridad del Consell siempre será la búsqueda del máximo consenso para exigir un modelo que asegure un reparto justo de recursos, sin caer en el frentismo y la confrontación.

Con todo, desde PSPV, Compromís y Unides Podem señalan que habrían preferido una mayor predisposición del PP para llegar a acuerdos más beneficiosos para la Comunitat Valenciana, como los que incluía la propuesta Botánica en esta materia.