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‘Pandora’ confirma el uso de Julio Iglesias de los "paraísos fiscales"

Un consorcio de periodistas revela que el cantante ha comprado propiedades en Miami a través de las Islas Vírgenes, un territorio por el que ya canalizó los pagos de la Generalitat por prestar su imagen

‘Pandora’ confirma el uso de Julio Iglesias de los "paraísos fiscales"

El cantante Julio Iglesias ha utilizado cinco empresas ubicadas en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes Británicas para adquirir sendas propiedades en Indian Creek, la codiciada isla de Miami conocida como el búnker de los ricos. El valor actual de las viviendas asciende a 112 millones de dólares, según los datos del registro oficial del condado de Miami-Dade. Esta revelación forma parte de los llamados «papeles de Pandora», una investigación internacional del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que ayer desvelaron «El País» y La Sexta.

Levante-EMV ya reveló durante años la utilización por parte de Julio Iglesias de la Islas Vírgenes -entre otros paraísos fiscales-, para canalizar pagos, en este caso de la Generalitat (a través del IVEX) para promocionar presuntamente la Comunitat Valenciana en el exterior.

El 31 de marzo de 2000, se publicó en este periódico la primera noticia sobre la existencia de pagos a través de la firma International Concerts, radicada en Islas Vírgenes Británicas. Y, a partir de ahí, se sucedieron más de 250 informaciones relevantes sobre los pagos de la Generalitat a Julio Iglesias en A, en B, bajo mano, con facturas falsas y por conceptos camuflados.

En teoría, el artista cobró 375 millones de pesetas (2,25 millones de euros) por prestar su imagen, pero, de hecho, se llevó 990 (casi 6 millones de euros) libres de impuestos. Tal como demostró este periódico, Iglesias cobró en paraísos fiscales como Bahamas, Islas Vírgenes Británicas o las Islas del Canal con presuntas facturas falsas por la supuesta organización de los conciertos durante los años 1998 y 1999.

Con las informaciones destapadas por este diario, el PSPV interpuso en enero de 2005 una querella por malversación, delito fiscal y falsedad documental en la firma y ejecución del contrato B. El caso acabó en el juzgado19 de València y cinco años y dos meses después, el juez Luis Carlos Presencia Rubio archivó la causa sin citar a declarar ni al principal de los que cobraron (Julio Iglesias) ni a las empresas: Midway International, Internacional Concerts -la que está situada en las Islas Vírgenes-, o Gold Peak Trade Services.

Por ese carpetazo a la investigación el juez se ganó un rapapolvo de la Audiencia de Valencia, que levantó el archivo con un auto demoledor que apuntaba indicios de que el dinero del contrato B se justificó con millonarias facturas falsas de gastos de organización.

Doce años después de las primeras revelaciones periodísticas, el juez intentó en balde tomar declaración al cantante en Miami. Presencia Rubio lo consideraba en paradero desconocido cuando el 7 de julio de 2012 Iglesias actuó en el Palau de les Arts, justo enfrente de la Ciudad de la Justicia. Visto el escándalo público que se montó cuando este diario avisó de tan rocambolesca circunstancia, el juez citó finalmente al cantante a declarar el de 10 de julio.

Pero a última hora se suspendió esa testifical al conocerse, justo cuando se sintió acorralado, que Iglesias había declarado en Punta Cana. El 8 de octubre de 2012 Levante-EMV publicó un titular que acreditaba la existencia del contrato B: «Julio Iglesias admite ante el juez que cobró 4 millones más de lo que declaró Zaplana». La responsabilidad penal de estos pagos y de los extras que pudieron repartirse en comisiones sigue sin dirimirse en una causa que, desde entonces, sigue hibernando.

Ahora, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación revela que Iglesias sigue usando el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas, en este caso para adquirir sendas propiedades en Indian Creek. El valor actual de las viviendas asciende a 112 millones de dólares, según los datos del registro oficial del condado de Miami-Dade.

Según publicaba ayer El País, además de estas cinco propiedades, Iglesias ha utilizado otras seis sociedades para adquirir seis propiedades más modestas en el barrio de Surfside, todas cerca de la entrada a Indian Creek, por un valor total de casi cuatro millones de dólares.

Con una de ellas, G-450 Holding Limited, es dueño de un avión privado. Otras ocho sociedades que aparecen no tienen una función clara. En total, es beneficiario de 20 sociedades: en 16, junto a su esposa, la holandesa Miranda Rijnsburger; otras 4, solo están a su nombre. Todas están controladas por un fideicomiso, el instrumento más opaco para controlar bienes en el extranjero, el Julio Iglesias de la Cueva Revocable Trust. Se creó en 1995 en Islas Vírgenes Británicas con la finalidad de gestionar los activos de Iglesias «a efectos de sucesión».

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