«Una de las enseñanzas que nos ha dejado la pandemia de la covid-19 ha sido la importancia de la soberanía alimentaria». Por ello, la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, quiso poner de manifiesto la importancia de las personas que forman parte del sector agroalimentario, pesquero y ramadero en la Comunitat Valenciana, ya que «han sido héroes y heroínas durante estos meses y han conseguido que no faltara ningún producto fresco y de continuidad en casa».

La consellera fue la encargada de inaugurar la jornada «Políticas alimentarias en emergencia climática en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible», que se celebró en el Salón de Cristal del Ayuntamiento de València con motivo del Día Mundial de la Alimentación.

Mollà y el resto de ponentes reflexionaron sobre «la importancia de saber qué comemos, cómo producimos los alimentos, cómo afecta al medio ambiente y cómo afecta a la salud y a la sociedad». Señaló que «la producción y la soberanía alimentaria son unos grandes aliados para la lucha contra el cambio climático» y, en este sentido, «València es un referente, una ciudad rodeada de huerta que ha sido declarada Patrimonio Agrícola Mundial por la FAO». Por ello, Mollà destacó que «la Comunitat está apostando por la transición agroecológica hacia un modelo de producción más resiliente y sostenible».  

Lola Raigón, durante la ponencia. ED

Retos agroalimentarios

La consellera concluyó que «el sistema agroalimentario tiene algunos retos por delante» como, por ejemplo, los precios que se pagan a los agricultores o la aparición de nuevas plagas por la globalización y el cambio climático».

Por su parte, el alcalde de València, Joan Ribó, reivindicó la importancia de «repensar los modelos y sistemas de alimentación local, ampliar los campos de investigación o compartir información conjunta por parte de las administraciones para avanzar en la misma dirección y aprender de los errores». De esta manera, el primer edil señaló que «hay que transformar los sistemas alimentarios en espacios de justicia».

"La producción y la sobiranía alimentaria son aliados en la lucha contra el cambio climático"

En torno a estos retos, se realizaron varias mesas redondas en la casa consistorial para tratar las políticas agroalimentarias desde diferentes perspectivas. La primera de ellas, moderada por la periodista Kristin Suleng, se centró en «Las políticas alimentarias en emergencia climática». En ella, participaron la directora general de Cambio Climático, Celsa Monrós; el concejal de Agricultura, Emergencia Climática y Transición Ecológica del Ayuntamiento de València, Alejandro Ramón; la catedrática de Genética en el Departamento de Genética de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de València, Mª Dolores Real; y el director del Centro Mundial de Alimentación Urbana Sostenible (CEMAS) en València, Vicente Domingo.

Todos reivindicaron la importancia de «una transformación hacia un sector más sostenible y la capacidad de resiliencia para cambiar estos patrones».

Monrós, por su parte, añadió que la «Generalitat está trabajando para reducir emisiones y está llevando a cabo un plan integral que ha de ser la hoja de ruta para alcanzar los ODS». En este sentido, el concejal de Agricultura recalcó que «la huerta ha tenido un papel muy importante en la ciudad» y, por ello, «desde el consistorio estamos trabajando para ponerla en valor y conservarla a través de varias acciones como la incorporación de la huerta en la trama urbana con productos de autoconsumo o llevar a los comedores escolares el producto local para fomentar la economía y el comercio de proximidad».

«Desde las instituciones vemos a la huerta como el futuro y no un espacio de especulación, por lo que debe ser protagonista contra el cambio climático».

La consellera de Agricultura conversa con el alcalde de València durante la jornada. ED

Por ello, la catedrática de la Universitat de València reivindicó «la necesidad de trabajar en sintonía entre todas las administraciones y poner en marcha todas las políticas ante la emergencia climática». En caso contrario, «en 2030 necesitaremos los recursos de dos planetas para satisfacer el consumo actual».

Ante esta situación, señaló que «debemos buscar alternativas que se basen en un modelo sostenible». Por ello, desde la propia universidad se ha creado un centro de innovación, en el cual la agroalimentación es un eje importante. «Este será un lugar de encuentro entre el conocimiento, la tecnología, la innovación, las empresas y los diferentes emprendedores».  

"La huerta ha tenido un papel muy importante en València", expuso el concejal

Estas acciones pusieron de manifiesto la importancia que la sociedad está otorgando a la alimentación sostenible y los retos a los que se enfrenta. «La sociedad civil es muy importante en este sentido, puesto que la capacidad de hablar es fundamental», reconocía el director del CEMAS.

Coordinación entre actores

Durante la jornada también intervino, a través de una videoconferencia, el director del departamento del Derecho a la Alimentación de FAO, Juan Carlos Martínez. Destacó la importancia de este tipo de ponencias, ya que el objetivo es «conseguir una mejor alimentación coordinando a todos los actores» para «trabajar juntos y con una visión acordada entre todos».

«La humanidad se enfrenta a un gran problema, por lo que tenemos que adecuar nuestro ritmo de vida para conseguir una alimentación adecuada», exponía Domingo. Por ello, también puso en valor el papel de la ciudadanía, ya que «tenemos que compartir responsabilidades entre todos» y, por otra parte, «realizar cambios de comportamiento a todos los niveles sociales y que, a su vez, todas las voces estén representadas».

"En el año 2030 necesitaremos los recursos de dos planetas para satisfacer el consumo actual"

Mujer rural como paradigma del respeto por la naturaleza

Durante la jornada «Políticas alimentarias en emergencia climática en el marco de los ODS» se quiso resaltar el papel de la mujer rural y, a su vez, denunciar la brecha de género que sufre. Por ello, una de las mesas redondas, «Papel de la mujer rural en el sistema agroalimentario», contó con varias referentes en este ámbito.

Regina Monsalve, presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados de Valencia y Castelló (COITAVC), recalcó la necesidad de apoyar a la mujer en estos sector a través de referentes como «las que se encontraban allí».

Las ponentes Monsalve, Chorques, Suleng, Novella y Fernando durante la intervención. ED

A pesar de ello, la secretaria de la Asociación Nacional de Ramaderos de Raza Guirra, Elvira Chorques, recalcó que «no hay gente joven que quiera seguir en estos oficios, ya que es duro, sobre todo para las mujeres». «Tenemos que conseguir que sea un oficio atractivo, ya que los rebaños van desapareciendo y tenemos que luchar para que sobreviva». Chorques se inició en este oficio con «un rebaño pequeño y tengo mucha ilusión y ganas de que sobreviva la raza guirra».

En la mesa redonda también intervinieron la viticultora ecológica y representante del Celler Vi i Sabors Ecològics, María Ángeles Novella, y la fundadora de OliOli-Biodinàmic, María Dolores Fernando.

Novella: "Mi objetivo es que las personas conozcan los valores del vino, ya que representan el máximo respeto a la tierra y al consumidor"

Novella es hija de agricultores y siempre ha estado vinculada a ellos. En 2002 se hizo cargo de los viñedos, los cuales son ecológicos y, en 2012, se puso al frente de la bodega de sus abuelos. «Mi objetivo es que las personas conozcan los valores, ya que mis vinos son el máximo respeto a la tierra y al consumidor», señala. No obstante, aseguró que por parte de las administraciones se debería acercar las mesas de los despachos a pie de cultivo, a las parcelas.

Por otra parte, reivindicó que existe «un gran desconocimiento en torno al concepto de alimento ecológico, por lo que hace falta conversar y difundir sobre ello». Así, María Dolores Fernando expuso que «el alimento debe ser saludable con las personas y el medio ambiente y, a su vez, sostenible».

Por ello, recalcó que, en este sentido, «la naturaleza se regula muy bien, como se demostró durante la pandemia, pero es la mano humana quien la daña». «La mujer rural tiene mucho más respeto por la naturaleza que el hombre», expuso Fernando, quien añadió que «es la columna fundamental para evitar la despoblación». «No se profesionaliza al sector y no se respeta al agricultor y, por ello, las zonas interiores cada vez están más despobladas».

La catedrática de Edafología y Química Agrícola de la Universidad Politécnica de València, Lola Raigón, también intervino en este sentido destacando que «la mujer rural es la guardiana de la vida, el pilar sólido y la fuerza para conseguir los ODS». «Son las cuidadoras del paisaje, el entorno y la alimentación, por lo que es necesario que nos ruralicemos», concluyó.

Jornada «Políticas alimentarias en emergencia climática en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible», celebrada en el Salón de Cristal del Ayuntamiento de València con motivo del Día Mundial de la Alimentación.