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Desembarco de ministros y ‘barones’

El mensaje de unidad que se quiere transmitir impondrá acuerdos de mínimos en los grandes asuntos de debate

Pedro Sánchez y Ximo Puig se saludan a las puertas del Congreso de la UGT en mayo. J.M. López

Feria València será el epicentro del socialismo español desde esta mañana hasta el domingo. El 40 congreso del PSOE se celebra por primera vez en València y se presenta como un espacio de reflexión (con diversos debates paralelos a la discusión de las ponencias) y celebración (con conciertos y proyecciones de arte) , pero no de confrontación. El mensaje central que se quiere enviar es el de cohesión. Por esa razón, el objetivo es transaccionar todas las enmiendas, buscando acuerdos de mínimos que eviten votaciones sobre diversos temas.

Todos los componentes socialistas del actual Gobierno están anunciados estos días. Encabeza el presidente y líder del partido, Pedro Sánchez, que al mediodía de hoy estará ya en València para un prólogo del congreso: una reunión del consejo político federal, donde están todos los secretarios generales de las federaciones, varios de ellos presidentes autonómicos. Es el caso del anfitrión, Ximo Puig. El mandatario valenciano será uno de los primeros en tener voz en el cónclave. Será esta tarde, en el espacio de las Juventudes. La exalcaldesa de Gandia y ahora ministra de Ciencia, Diana Morant, estará en el mismo foro a última hora del día.

La alcaldesa de París y próxima aspirante socialista a la presidencia de Francia, Anne Hidalgo, es la estrella invitada de la jornada. Mañana se espera a los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. En total, 3.500 personas, más el enigma del mitin de Sánchez de cierre del domingo.

El formato congresual presenta algunos cambios, que ayudan a evitar la escenificación de diferencias. No habrá debate de la gestión. Solo habrá votación. La discusión sobre el proyecto socialista para el próximo cuatrienio se concentra de esta manera en el trabajo de las comisiones, que deben dar a luz algunas propuestas transacccionales a partir de las enmiendas presentadas por distintas federaciones. El objetivo principal de la valenciana está en financiación autonómica, donde busca un mayor compromiso con la reforma de un sistema ahora injusto, y en agua. La cuestión del modelo de Estado y la descentralización están en la línea de lo defendido por Sánchez en los últimos días, así que se espera que prosperen fácil. Donde hasta la fecha parece haber más resistencia, según las fuentes consultadas, es en las enmiendas sobre feminismo, por el abordaje de la transexualidad. En todo caso, la línea marcada es la de llegar a acuerdos.

Como en todo congreso, uno de los ejes será la nueva ejecutiva. Fuentes del PSPV vaticinaban ayer una renovación amplia de rostros, aunque siempre bajo el criterio de unidad. La traducción es que se espera la aparición de próximos a Puig, pero también la presencia de afines al hasta hace unos meses secretario de Organización y ministro, José Luis Ábalos, que estará también en Feria València. Los valencianos en la ejecutiva actual son Susana Ros, Andrés Perelló y Alejandro Soler. Ferraz ha deslizado que la nueva será más corta y de menor edad. Aunque lo seguro, de momento, es que Cristina Narbona se mantiene como presidenta y que entran Juan Espadas (política federal) y Guillermo Fernández Vara (autonómica). También Javier Izquierdo (acción electoral) y Llanos Castellanos.

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