Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La transformación de la paja en biogás evitará 130.000 toneladas de carbono

La quema se prohibirá en 2022

Pruebas con una máquina que tritura la paja en un punto de l’Albufera. | GVA Y GENIA BIOENERGY

La recogida y acopio de la paja del arroz permitirán en un futuro no tan lejano convertir hasta 50.000 toneladas del residuo en 87 GWh de biogás y biometano al año. Algo que gracias a la técnica de la digestión anaerobia supondrá aproximadamente el 15 % del gas que se consume en la ciudad de València, o la alimentación de 316 autobuses municipales durante 365 días.

La quema de restos estará prohibida en 2022. | GVA/ENAGÁS Y NATURGY

Un ejemplo de economía circular desarrollado con tecnología de la energética valenciana Genia Bioenergy. El proyecto, impulsado por la Secretaria Autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica, cuenta con la financiación de Enagás y Naturgy, junto a su distribuidora Nedgia.

Paula Tuzón, Francisco Torres, Marta Peiró, Mireia Mollà, Jesús Gil y Gabriel Butler, ayer. | GVA

Aunque ayer solo se sustanció la firma del protocolo de intenciones entre las empresas y la Administración autonómica, la consellera Mireia Mollà calificaba el acto de «gran noticia». «Se trata de una solución sostenible de gestión de un residuo para convertirlo en recurso, además de evitar la emisión de 130.000 toneladas de CO2», apuntaba. «La recogida es una forma más garantista que la incorporación de los restos al suelo», señalaba, en alusión al elevado riesgo de conversión en metano cuando los restos se pudren.

Para la implantación posterior de este plan se acudirá a los Fondos de Resiliencia y Reconstrucción. Paula Tuzón, secretaria autonómica de Emergencia Climática, destacaba que sea una iniciativa valenciana «analizada y probada en terrenos complicados como son algunos de los ‘tancats’ de l’Albufera».

«Hemos buscado soluciones aquí, pero son exportables», remarcaba. E incidía en que además de no quemar, con el daño ambiental y a la salud que supone el humo, se evitan posibles episodios de aguas negras en el lago en caso de lluvias como ocurrió en 2020.

La rubrica del convenio tuvo lugar ayer en la sala de reuniones del Palau de Castellfort, frente al Palau de la Generalitat, un acto revestido de cierta institucionalidad. No en vano la consellera Mollà se deshizo en elogios hacia las compañías energéticas «que toman las riendas, que trabajan en mejores tecnologías y con equipos que transitan por este tipo de estrategias». «Es el gran proyecto para l’Albufera vinculado a la paja», resaltaba.

La titular de Agricultura y Emergencia Climática no quiso desaprovechar la ocasión para recordar el papel de los agricultores y agricultoras «insustituibles para el Parc Natural y para la economía de la Comunitat Valenciana», y lo que implican para el sector arrocero estas innovaciones sostenibles.

Almacenamiento factible

Gabriel Butler, CEO de Genia Bioenergy, echaba la vista atrás para recordar los primeros pasos cuatro años antes, aseverando que el almacenamiento es posible. «Es factible y además permitirá abastecer durante todo el año», expresaba. Por su parte Jesús Gil, director de Innovación y Gases Renovables de Enagás, hacia hincapié en que se trate de un «proyecto valenciano». «Es un orgullo», manifestaba. En la misma línea apuntaban las intervenciones de Francisco Torres, director de Desarrollo de Nuevos Negocios de Nedgia y Marta Peiró, responsable de proyectos de Biometano en España de Naturgy.

La consellera, una vez finalizado el acto, confirmó que este será el último año en que se permitirá el uso del fuego en una de las dos zonas de l’Albufera. La norma para 2022 solo contemplará la recogida o el fangueig. «La Unión Europea está fijándose mucho en esta cuestión y no solo por las ayudas ambientales que concede, sino por las emisiones», admitía.

Compartir el artículo

stats