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La diferencia en inversión real marca el último agravio del Botànic con Madrid

Puig hace suya la crítica de Compromís y PP a la baja ejecución del dinero del Estado pero destaca el aumento del presupuesto y las nuevas vías de gasto

La síndica del PP, María José Catalá, bromea con el conseller de Territorio, Arcadi España, ayer. | EFE

«Valoro negativamente la baja ejecución de los Presupuestos del Estado, soy consciente». El president de la Generalitat, Ximo Puig, asumió ayer, en respuesta a una pregunta del síndic de Compromís en las Corts, Fran Ferri, que la ejecución de las inversiones del Estado en la Comunitat Valenciana están lejos de las cifras que figuran en los presupuestos cuando salen de la mesa del Gobierno.

Pero aún con eso, Puig destaca que la tendencia de los presupuestos desde que gobierna el PSOE es la mejor de la historia y que, por primera vez, el Consell podrá decidir el destino de 300 millones de euros, algo novedoso.

Aún así, PP y Compromís coinciden en las críticas por la baja ejecución, aunque por razones distintas. La síndica del PP, María José Catalá, lo atribuye a que el jefe del Consell es débil en la exigencia ante el presidente, Pedro Sánchez, y el portavoz de Compromís a que el Gobierno, de cualquier color, ejecuta un permanente fraude a los valencianos que lleva a ejecutar en Madrid el 46% de lo que presupuesta frente al 16% en la Comunitat Valenciana, según datos del primer semestre de este año. «Es muy grave porque en Madrid se ejecuta incluso más de lo que se presupuesta y no es un problema puntual, sino que se repite año tras año», critica Ferri, que reprocha que la ejecución del Gobierno nunca ha superado en la Comunitat Valenciana el 7% por lo que se incumple el Estatut que obliga a invertir el 10%.

Puig coincide en que históricamente la ejecución de inversiones en Madrid ha sido muy superior a la de la Comunitat Valenciana y por eso es tan necesario que cale su discurso de la descentralización de los centros de poder desde la capital. Más del 70% de los contratos del Estado se adjudica a empresas con sede en la capital.

Aún así, el jefe del Consell justifica la baja ejecución del Estado en la necesidad de maduración de los proyectos y en la obligación de cumplir las normativas ambientales, lo que ocurre en todas las administraciones. Pero defiende que sería mejor hacer presupuestos plurianuales y reformar la ley de Contratos del Estado para una ejecución más rápida que permita a la Administración ser el motor de la recuperación.

A Catalá ese discurso de la descentralización le parece casi una broma. «Usted se dedica a descentralizar España mientras el Gobierno nos ignora», atizó ayer la dirigente popular, que coincide en este punto con Ciudadanos «No se conforme con ser el barón favorito Sánchez y trabaje por solucionar los problemas reales», reclamó ayer Ruth Merino.

Pero Puig responde que el PP no puede dar lecciones porque el año en el que se atrevieron a presentar enmiendas al presupuesto de Rajoy, el Gobierno envió cien mil euros de los 100 millones que reclamaron . Y recuerda que Catalá practicó recortes como consellera de Educación que el Consell se ve obligado ahora a revertir.

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