La escalada sostenida de nuevos contagios en la Comunitat Valenciana que se viene registrando desde el lunes ha pasado factura a las provincias de Castelló y Alicante, que dejan de estar en nivel de riesgo bajo para subir al nivel de riesgo medio, en el que, por ejemplo, las residencias de ancianos ya no pueden permitir el contacto físico en las visitas.

Así lo marca el último informe del Ministerio de Sanidad en el que hace seguimiento de los indicadores covid-19 que en su día consensuaron todas las autonomías y que sirvió para poner unas medidas restrictivas comunes, el llamado semáforo covid. Aunque normalmente se aluda solo a la Incidencia Acumulada (casos por 100.000 habitantes a 14 días) para establecer en qué nivel de riesgo se está, lo cierto es que para su determinación se estudian ocho parámetros principales y otros accesorios. Así, y aunque en el conjunto de la C. Valenciana, el ministerio aún considere que se está en riesgo bajo, lo cierto es que la situación por provincias varía sustancialmente.

Castelló, de hecho, es la provincia que peores indicadores presenta: seis de los ocho están en índices de alerta de nivel 2. El más llamativo, la incidencia acumulada que, con 101 casos por 100.000 habitantes a 14 días está casi 60 puntos por encima al índice autonómico. Esta diferencia casa con los puntos «calientes» del repunte que se venían observando: Castelló capital y su entorno y poblaciones como Borriana, Vila-real, Almassora u Onda, eran focos de nuevos contagios y en la última actualización de nuevos casos por municipios, Castelló vuelve a estar en cabeza con 105 positivos entre este martes y el jueves.

La incidencia se ha disparado pero el resto de índices también lo están. La incidencia a siete días, en mayores de 65 años, cuántas pruebas de todas las que se hacen salen positivo y uno primordial: qué proporción de camas UCI están ocupadas.

Alicante ha subido también este escalón en el nivel de riesgo pero de forma menos explosiva. En su caso, la incidencia sigue en niveles bajos pero el ministerio ha tenido en cuenta la afección a los mayores de 65 años en la última semana, el alto porcentaje de casos de los que no se conoce el origen y la alta ocupación de camas UCI para incluirla en el nivel de riesgo 2. Precisamente ayer, y con datos diarios de la conselleria, de los 52 pacientes graves por covid-19 que hay en la C. Valenciana, 28 están en hospitales alicantinos. En la provincia más meridional se han registrado también algunos de los focos de este repunte de contagios como el de Benidorm, que lleva sumando positivos toda la semana y que ya está con incidencias de riesgo extremo, 254 casos por 100.000 habitantes.

Valencia es la que mejores parámetros tiene, por ahora. Su incidencia a 14 días está, de hecho, más cerca de la nueva normalidad que del riesgo medio (27,4 casos por 100.000 habitantes). Tiene hasta tres parámetros en nueva normalidad: los casos positivos (2,6 % de todas las pruebas que se hacen); la ocupación de camas en hospitales (un 0,9 %) y la ocupación de camas UCI (1,6 %).

Consecuencias en residencias

Más allá de que el repunte en Castelló y Alicante termine haciendo que toda la C. Valenciana entre en riesgo medio (ahora tiene una incidencia de 43) y se puedan tomar, de nuevo, medidas restrictivas, la consideración por provincias ya tendrá consecuencias en las residencias que estén en municipios en este nivel de riesgo. En ellas, por ejemplo, ya no se debería permitir el contacto físico en las visitas y los trabajadores deberían de someterse de forma periódica a pruebas de antígenos.

Los datos de ayer no auguran una mejoría a corto plazo. Se detectaron 239 casos en un día y la semana se cierra con 1.459, un 63.9% más que la semana pasada. La cifra de pacientes hospitalizados sigue subiendo: ya hay 191 ingresados, 52 en UCI y ayer se registraron 3 fallecidos.