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Los litigios exprés por impagos se disparan un 30 % tras la pandemia

El segundo trimestre de 2021 se presentaron casi 24.000

Los proccedimientos monitorios, la vía para la reclamación civil de deudas más rápida y ágil, viven un año convulso. Los juzgados registran una avalancha de litigios y los abogados no dan abasto con la cantidad de demandas que se interponen contra bancos que pretenden cobrar intereses presuntamente abusivos. Sus clientes acuden a ellos sin saber muy bien qué pueden reclamar y qué no. Se trata de reclamaciones por deudas menores, inferiores a 6.000 euros, que por lo general se generan a causa del uso de las tarjetas de crédito y de microcréditos de las entidades financieros.

La Comunitat Valenciana se sitúa la tercera por la cola de España en lo que respecta a la evolución de estos procedimientos, pero aún así registró un aumento anual del 24,6 % en el primer trimestre de 2021 y del 29,9 % en el segundo trimestre. En total, solo entre abril y junio, se presentaron 23.970 procedimientos monitorios. Son cifras bajas si se comparan con el resto de autonomías: en Madrid, en el segundo trimestre del año este tipo de juicios aumentaron un 179 por ciento y en el País Vasco, un 74 %.

En el conjunto estatal, las demandas se han incrementado de media un 58 % y suben en todas las comunidades sin excepción.

Los expertos achacan esta tendencia principalmente a dos factores. El director ejecutivo de la consultora valenciana Cerciora, Jesús Bernardo Galán, hace hincapié en que una sentencia del Tribunal Supremo, contraria a los intereses de los bancos, condujo a entidades como la suya a comenzar a atender consultas de manera masiva por parte de clientes que tenían poco claro qué hacer. «Los bancos les reclamaban tipos de interés usureros, de entre el 24 % y el 27 %, cuando por encima de 20 % ya se suele considerar usura», asevera Galán.

La influencia de la covid-19

En el caso de las entidades financieras, las deudas suelen proceder de pequeños créditos en las llamadas tarjetas «revolving», según explica el responsable de Cerciora. Gran parte de los bancos tradicionales ofrece este tipo de tarjetas de crédito. «En la mayoría de las ocasiones nos encontramos con contratos con falta de transparencia, con la letra muy pequeña, donde no se diferencia bien entre el T.I.N. y el T.A.E.; los clientes piensan que tienen un 2 % de interés cuando en realidad tienen un 24 %, ya que los bancos indican el interés de manera mensual, no anual», profundiza el especialista.

Desde marzo de 2020 hasta junio del presente año, solo su consultora legal ha enviado al juzgado más de 1.500 demandas. La tarjeta «revolving» más denunciada es la del banco online WiZink.

«Sí es cierto que hemos notado que, tras la pandemia, la gente se ha visto acuciada por problemas económicos y ha investigado sobre este tipo de deudas», incide Galán.

Otro efecto de la pandemia ha sido que hay empresas de crédito que han llegado a reclamar intereses del 5.000 % en un contexto en el que la gente «se ha visto en la necesidad» de acudir a los microcréditos que compañías como estas ofrecen y que, desde el despacho de Cerciora, consideran también propios de la «usura».

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