Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Mollà fuerza la primera dimisión por la muerte de los burros antiincendios

El director general de Medio Natural deja el cargo tras un año en el puesto

Mollà, la secretaria autonómica, Paula Tuzón, y el subsecretario, Alfonso Puncel, ayer. | LEVANTE-EMV

«No se ha tenido la diligencia que correspondía, ni en el expediente administrativo, ni en la práctica y por ello se asumirán responsabilidades». Así de contundente se mostró ayer la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, en relación a la muerte de una decena de burros (de un total de cincuenta) dentro de un programa de prevención de incendios con población animal en el Desert de les Palmes, en Castelló. Un proyecto impulsado por la dirección del parque natural con la colaboración de la misma conselleria. «Ninguna muerte debería haberse producido» y eso se podría haber evitado, según Mollà, «con una tutela y una vigilancia adecuadas».

Las primeras responsabilidades ya se han asumido. También ayer, durante una convocatoria ante los medios de comunicación, la consellera anunció la dimisión del director general de Medio Natural, Benjamín Pérez, y la apertura de un expediente al director del parque natural del Desert de les Palmes. Asimismo, no descartó abrir recursos contra la actuación de «otras personas que hayan desarrollado acciones inadecuadas», a tenor de los hechos instruidos.

Denuncia en la Guardia Civil

Además, el departamento de Mollà ha interpuesto una denuncia ante la Guardia Civil de Castelló para tratar de esclarecer en qué circunstancias murieron los diez ejemplares. Según algunos indicios, y a la espera de los resultados de las muestras toxicológicas que se están analizando, pudo haber acciones de supuesto acoso animal. «Los veterinarios han detectado elementos vinculados a la naturaleza y a la acción humana como de una afección multifactor», dijo ayer la consellera.

Con todo, añadió, respecto a la denuncia interpuesta, que «si ha habido una autoría, con mayor o menor incidencia sobre el estado natural, es necesario que entren las autoridades correspondientes».

Por otra parte, y durante su intervención, Mollà indicó que el expediente ha desvelado la existencia de una denuncia previa de otro propietario en una parcela próxima, por amenazas a su explotación de asnos, lo que podría respaldar la hipótesis de que los burros murieron por envenenamiento o boicot de terceras personas.

Fue el pasado agosto cuando la dirección del parque natural y el propietario de los equinos pusieron en marcha, tras varias solicitudes al área autonómica de Agricultura, un programa de ramadería extensiva para prevenir incendios en el Desert de les Palmes.

Un expediente aprobado y en marcha que comenzó a experimentar problemas un mes después de su implantación. Una circunstancia de la que no fue conocedora la consellera y su gabinete, tal como ella defendió ayer, hasta el pasado 13 de octubre, cuando un tuit de un ciudadano revelaba el aspecto degradado de un équido con evidentes signos de desnutrición, lo que activó las alarmas.

«Ahí comenzamos a preguntar y constatamos que este ejemplar no formaba parte de la experiencia del Desert, convocamos una reunión con el director del parque natural y solicitamos un informe». Después, dijo la consellera ayer, tras pedir información, supieron que la experiencia había terminado tras la muerte de diez burros.

Avisos al director general

Algo de lo que informó el 22 de septiembre el director del parque por primera vez de manera oficial a los servicios centrales de la conselleria, seguida de un segundo aviso, el 8 de octubre, que avisaba del fin del proyecto y que entre los destinatarios incluyó al hasta ahora director general, Benjamín Pérez.

Ninguna de las personas que recibieron estos mensajes trasladaron la información a órganos superiores, según Mollà. «La diligencia no ha sido correcta y el no trasladar a órganos superiores esta información tiene que comportar consecuencias», dijo. Además de la dimisión de Pérez y la apertura de diversos expedientes, la consellera anunció que ha solicitado una comparecencia en las Corts Valencianes para dar explicaciones a los parlamentarios sobre todo el proceso alrededor de los burros implicados en el proyecto.

La oposición pide más renuncias

La portavoz de Medio Ambiente del PP en las Corts, Elisa Díaz, y el diputado de Ciudadanos, Eduardo del Pozo, volvieron a reclamar ayer la dimisión de la consellera de Agricultura por el fallecimiento de los diez burros. Ambas formaciones consideran que no es suficiente con la renuncia de Benjamín Pérez y reclaman responsabilidades políticas a Mireia Mollà.

Elisa Díaz acusó a la consellera de no asumirlas. «Se lava las manos y fuerza el cese de sus subordinados acusándoles a ellos de ser los responsables de esa gran negligencia que ha costado la vida de, al menos, diez burros», incidía Díaz.

En este mismo sentido, del Pozo considera que es «más grave todavía que Mollà haya reconocido que no tenía ni idea de lo que sucedía en este programa, puesto que su responsabilidad es supervisar las iniciativas».

Ante estas acusaciones y peticiones de dimisión, la consellera apuntó ayer: «No puedo resolver una cosa que no sé y en el momento en que tuve constancia, activé todas y cada una de las acciones para esclarecer los hechos».

Compartir el artículo

stats