Un denso humo proveniente de los arrozales de l’Albufera volvió a cubrir el cielo de València y el área metropolitana por segundo día consecutivo. La ausencia de vientos que arrastren los gases hacia el mar agravó la boina que ya había asomado el miércoles.

Los fuegos controlados se están llevando a cabo con autorización de la Conselleria de Agricultura y Emergencia Climática, con carácter extraordinario y justificado, y en la zona A. Situación que se da tras la parcelación que realizó la secretaria autonómica hace ahora cuatro años para permitir la alternancia en la incineración un año sí y otro no.

Último año

En cualquier caso, esta es la última campaña arrocera en la que se permitirá recurrir a la combustión, tal como avanzó Levante-EMV hace semanas pues el departamento de Mireia Mollà trabaja en un borrador para una futura orden que solo contempla la retirada de los restos de la cosecha o el fangueo para cumplir con los requerimientos ambientales que marca la Unión Europea.

A nadie se le escapa el interés de la Administración autonómica por no entrar en conflicto con las exigencias que marca la Política Agraria Común a cambio de las ayudas que concede.

Arroceros y responsables públicos tratan de llegar a un consenso sobre un tema de difícil resolución. La orografía de muchos tancats dificulta la entrada de maquinarias que puedan recoger los residuos del arrozal, algo que se complica en temporada de lluvias. El principal temor del departamento que dirige Mireia Mollà es que puedan llegar fuertes precipitaciones y pueda pudrirse la paja en los campos con el consiguiente peligro de aguas negras en el lago de l’Albufera.

Quemas nocturnas

Podem València se mostraba muy crítico el miércoles y exigía «mayor vigilancia a la conselleria para que se cumpla la ley». «Estamos igual que siempre, a pesar de que Compromís ya lleva años gobernando su gestión parece la misma que la del Partido Popular», según Chelo Poveda, portavoz de la formación naranja en la ciudad de València. «Se está quemando incluso de noche, hay videos en redes sociales que lo demuestran», asegura Poveda.