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Oltra no cede y estira el acuerdo sobre los presupuestos más allá del plazo legal

Puig apela a la responsabilidad del tripartito para lograr un pacto y evitar la prórroga

La vicepresidenta y portavoz, Mónica Oltra, ayer, durante la rueda de prensa tras el pleno del Consell. | EFE/A.ESCOBAR

Salvo sorpresa mayúscula, los presupuestos de la Generalitat de 2022 no se aprobarán ni en tiempo ni en forma. El pulso en el seno del Botànic por el diseño de las cuentas se ha estirado, por primera vez desde que la izquierda gobierna, más allá del día clave para su aprobación, el último viernes del mes de octubre. El documento económico más importante del año que debe servir para la recuperación después de casi dos años de pandemia no pasó ayer por el pleno del Consell y tampoco lo hará este domingo, 31 de octubre, la fecha tope para no vulnerar la ley y el Estatut d’Autonomia.

El órdago lanzado el jueves por el PSPV en el sentido de que si el pacto no se alcanzaba antes del domingo, las cuentas públicas podrían prorrogarse sine die no ha hecho mella en Compromís, que, ayer, en boca de la portavoz del Consell, Mónica Oltra, dejó claro que los plazos no son relevantes y que el objetivo es lograr un «buen» presupuesto.

Se mostró convencida de que se aprobarán antes del 31 de diciembre, pero llegó a afirmar que una prórroga» no sería un «cataclismo». «Las cuentas de la Generalitat no están todavía y cuando estén se aprobarán», afirmó. «Lo importante es dar una respuesta correcta y contundente, social y económica al peor periodo que hemos vivido», defendió.

El encaje de los números

A preguntas de los periodistas durante su comparecencia tras la reunión del Consell, Oltra se enrocó en que lo importante es el qué y no el cuándo y prácticamente dio por hecho que el documento no estará listo el domingo. «Sin los números reales, es complicado encajar el acuerdo político que debe estar basado en los números; aún estamos en la fase de lo que se tiene», añadió. Y es que Compromís, que forzó una comisión política para negociar las cuentas de 2022, se mantiene en la versión de que el problema de fondo es el encaje de los números y, en concreto, la «complejidad» de un presupuesto que se nutre de los mecanismos de recuperación y resiliencia (MRR) de la UE.

Según el relato de Oltra, la comisión no ha contado en todo este tiempo con toda la información relativa a los ingresos y existen olvidos destacados. Así, puso como ejemplo los 300 millones que los presupuestos generales del Estado asignan a la Conselleria de Territorio y que, mantuvo, no estaban plasmados, un dato que desde el PSPV se niega. Fuentes de la negociación apuntaban que han detectado este tipo de errores en otros departamentos y que se están rastreando todas las partidas.

La intervención de Oltra, sin embargo, contrasta con la versión que ofrecen fuentes socialistas, según la cual, el acuerdo político no ha llegado por el tira y afloja de varias semanas en el que Compromís se niega a ajustar el gasto para adecuarlas a los ingresos. Departamentos como Educación se resisten a un recorte que supera los cien millones.

El desajuste entre gastos e ingresos, que llegó a estar en cerca de mil millones de euros, habría encallado la negociación y evidencia que el formato de la comisión política ha fracasado en su intento de evitar acuerdos in extremis. Es más, por primera vez, las cuentas no se aprobarán en plazo y en el proceso el Botànic se ha dejado jirones de piel por un pelea que ha pasado del qué al quién gana el pulso. Una fractura interna que va a más aunque pueda disimularse. El asunto no fue abordado en el pleno del Consell que transcurrió en buen clima.

Desde la Conselleria de Hacienda se confiaba a primera hora en que las distintas áreas enviarán los nuevos presupuestos ya ajustados para aprobar las cuentas a tiempo, aunque la previsión fue perdiendo fuerza y al final del día se daba por perdida la opción del domingo. «El personal está dispuesto a trabajar 24 horas», indicaban.

Aunque el cabreo es mayúsculo en Presidencia, el órdago del jueves parece languidecer conforme avanza el tiempo . El president Ximo Puig pidió responsabilidad al tripartito para alcanzar un acuerdo y evitar la prórroga porque «no es un itinerario deseable». Puig señaló que el presupuesto es lo que genera estabilidad. «Soy absolutamente partidario de que haya presupuestos, pero es cierto que habrá que prorrogarlos si no hay capacidad de entender la realidad», indicó, al tiempo que apuntó la necesidad de ajustarse a los ingresos disponibles.

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