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Los más amenazados también por la gripe

Cerca de 75.000 personas reciben la vacuna contra la «influenza» en los primeros días de una campaña con 8.900 dosis más que en 2020

La vacuna contra la gripe. Getty images

Mayores de 65 años y personas de riesgo ante la enfermedad. El mensaje de quién se debe vacunar contra la gripe al inicio de cada temporada es claro: hay que proteger a los que peor lo pueden pasar si se infectan de «influenza» y evitar, de paso, colapsos en un sistema sanitario amenazado también este año por el SARS-CoV-2. Desde el pasado miércoles, cuando arrancó la campaña antigripal, Sanidad ha vacunado a 74.215 personas, de estas, 57.000 mayores de 70 años también han recibido la dosis de refuerzo frente a la covid-19. Esta campaña de la gripe cuenta con 1.285.000 dosis, 8.900 más que en 2020.

El Ministerio de Sanidad ha vuelto a poner sobre la mesa quiénes deben ser los primeros en recibir la vacuna contra la gripe: los más mayores, los que trabajan con los vulnerables como personal sanitario y sociosanitario y también de servicios esenciales pero también una larga lista de personas «de alto riesgo» que abarcan a multitud de patologías, entre ellas la celiaquía o el alcoholismo. Pero, ¿por qué tiene que vacunarse contra la gripe una persona con intolerancia al gluten? ¿y una persona con un implante coclear o que se esté medicando de forma prolongada con aspirina? María Garcés Sánchez, pediatra, investigadora e integrante del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) da las claves.

Los últimos en entrar en la lista

Son grupo de riesgo desde hace tres años. El porqué hay que buscarlo en sus anticuerpos. «Un 8 % de celíacos tienen déficit parcial o total de IgA», explica Garcés, las inmunoglobulinas o anticuerpos que hacen de control de acceso de virus y bacterias en las mucosas. «Si hay menos, hay mayor riesgo de que los virus entren y generen una infección y de hacerla más grave y su bazo también puede no funcionar bien (hipoesplenismo), que es el que genera estas inmunoglobulinas», explica. De ahí que también estén dentro de esta lista las personas que no tienen bazo o las que tienen una lesión grave en este órgano. Una infección como la gripe «puede descompensar la patología de base y provocar un brote» de ahí que estén incluidas también las personas con enfermedades inflamatorias crónicas que tiene base autoinmune.

Mayor riesgo de infarto

«Todos los diabéticos tiene un mayor riesgo cardiovascular por la afección de la enfermedad en los vasos sanguíneos y está probado que la gripe aumenta directamente el riesgo de infarto», explica la pediatra. Además la gripe puede descompensar los niveles de azúcar.

Igual que con la covid-19

Al igual que ahora con la covid-19, las personas obesas tienen un mayor riesgo de generar complicaciones si se infectan de gripe «es un patrón que se repite con el coronavirus pero todavía no tenemos una respuesta clara. Puede ser secundario a la inflamación crónica que produce la obesidad y que genera peor respuesta inmunitaria».

Partos prematuros

«La gripe puede generar en las embarazadas mayor riesgo de partos prematuros y de incidencia de cesáreas y el feto corre más riesgo», explica Garcés. Se recomienda el pinchazo en cualquier momento de la gestación pero si se inmunizan cerca del tercer trimestre, el feto queda también protegido por el paso de anticuerpos maternos por la placenta protegiéndolo en sus primeros seis meses de vida. «También se recomienda que se vacunen las mujeres que acaben de dar a luz hasta 6 meses después para proteger al niñ y si dan el pechop pasarán los anticuerpos al bebé».

Gripes complicadas

Los bebés entre 6 y 24 meses que hayan sido prematuros con menos de 32 semanas también deberían vacunarse «porque tienen más riesgo de infección bacteriana y con la gripe hay más riesgo de que se complique. La mortalidad por gripe en niños es baja pero existe», apunta la pediatra.

Y enfermos hepáticos

«El hígado es fundamental en la formación de los componentes del sistema inmune y el alcoholismo compromete a la inmunidad», recuerda , de ahí que se recomiende su inmunización contra la gripe «porque también tienen mayor riesgo de peritonitis por infección por neumococo y estar protegido contra la gripe protege también de esta infección», añade.

Sistema inmune

Algunas personas con Síndrome de Down son colectivo de riesgo para la gripe porque «por su condición cromosómica tienen mayor riesgo de desarrollar menos inmunoglobulinas y también porque movilizan menos secreciones por sus problemas cardiacos y respiratorios», apunta la pediatra.

Trasplantados y oncológicos

Precisamente porque su sistema inmune no funciona correctamente, deben vacunarse las personas con VIH o con inmunodeficiencias de base o aquellas que estén en tratamiento con medicamentos inmunosupresores como los trasplantados. Por la misma razón, están incluidos los pacientes de cáncer.

Riesgo de síndrome de Reye

El síndrome de Reye es un daño cerebral y hepático súbito en niños que han padecido enfermedades virales como la gripe y que se ha vinculado al uso de ácido acetilsalicílico de forma crónica, de ahí que se recomiende vacunarlos para evitar la infección.

O personas con anemia o hemoglobinopatías

Sanidad incluyó a los hemofílicos como colectivo de riesgo también hace tres años. Su inclusión esta asociada «por un déficit inmunitario», explica María Garcés. El listado de colectivos de riesgo incluye también a las personas con anemias o hemoglobinopatías. «En personas con anemia la gripe suele ser más grave, sobre todo en mayores por las alteraciones que se dan en el bazo».

O a la espera de ponérselo

Aunque llevar este tipo de implante no es un factor de riesgo en sí, las personas que los llevan tienen «un mayor riesgo de tener infecciones graves por la bacteria del neumococo y tener una infección por el virus de la gripe es un factor que predispone», explica Garcés. Sucede lo mismo para las personas con fístulas de líquido cefalorraquídeo «que al fin y al cabo es como tener un hueco de acceso directo al cerebro y por el que pueden entrar bacterias. Se vacuna contra la gripe para evitar una sobreinfección bacteriana».

Infecciones secundarias

Las personas con enfermedades neuromusculares graves, como ELA, «tienen una limitación de movilidad que les hace estar más expuestos a infecciones respiratorias y tienen también menos capacidad para evacuar secreciones, los que les predispone a tener infecciones secundarias», añade la especialista.

Más riesgo de infección

«Los niños con enfermedades renales crónicas tienen mayor riesgo de infecciones graves y suelen estar tratados con corticoides y con medicamentos inmunosupresores que afectan a sus defensas», de ahí que sean colectivo de riesgo ante una infección de gripe.

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