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La mejora de la movilidad copa las inversiones en el interior valenciano

Agricultura prevé más de 3 millones en infraestructuras agrarias

La CV-35 en el kilómetro 95 en Aras de los Olmos, donde se ejecutarán las obras de mejora. | FERNANDO BUSTAMANTE

El análisis partida a partida de los Presupuestos de la Generalitat para 2022 son esperanzadores para las comarcas del interior valenciano en cuanto a infraestructuras y movilidad se refiere. También en instalaciones agrarias y de riego, mientras Sanidad ha previsto cubrir los dos proyectos más urgentes que tenía sobre la mesa: Buñol y riba-roja. Justicia iniciará la construcción de los nuevos Juzgados de Llíria y en Educación no se contempla ninguna inversión.

Así, la esperada mejora de la CV-35 a su paso por Tuéjar, Titaguas y Aras de los Olmos, contará con 3,2 millones de euros para el próximo año. El montante total asciende a 6,9 millones a ejecutar, según lo previsto, en dos años. Estas obras han sido un reclamo desde hace años por parte de las instituciones y los residentes de La Serranía, que veían cómo su única vía de comunicación con la capital hacía aguas. Ayer, el conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Arcadi España, aseguró a este diario que esta mejora viaria es «un compromiso de apostar por los ejes de interior, fundamental para frenar la despoblación y mejorar la vida de los residentes».

Esta misma cartera ha consignado 40.000 euros para mejorar la seguridad vial de la CV-50 a su paso por Benaguasil; 100.000 euros para reparar el firme entre Benagéber y Utiel, la misma cantidad para mejorar el acceso norte a Chelva desde la CV-35. Alrededor de 129.000 euros se destinarán a la ronda oeste de Vilamarxant.

Además, en Bétera se construirá un aparcamiento disuasorio junto a la estación de metro Horta Vella por un valor de 1,9 millones, mientras que en El Clot, en Riba-roja, se destinarán 616.000 euros para la misma infraestructura.

Además de las obras públicas, la siguiente gran inversión en el Camp de Túria será el Palacio de Justicia de Llíria, presupuestado en 17,5 millones de euros y que en 2022 tiene asignados 3,2 millones para la construcción del edificio que aunará todas las dependencias judiciales, hoy repartidas por toda la localidad. En 2023, según lo previsto en las cuentas del Consell, llegará la inversión más cuantiosa con 10,4 millones.

La cartera de Ana Barceló ha reconocido en sus previsiones la urgencia de ampliar el centro de salud de Buñol, una reivindicación histórica de la comarca, a la que destinará 1 millón de euros. Aunque la ambición inicial era un hospital que siguera el modelo de Villena, la ampliación de este centro de salud ya cumple con algunas de las exigencias de los residentes en la Hoya de Buñol-Chiva, hoy obligados a desplazarse a Manises.

En Riba-roja también se hará otra inversión de un millón de euros para la construcción de un centro de salud en los terrenos del PAI del Pacadar, que el ayuntamiento compró por 4,5 millones. Allí se instalará, además del centro de salud, una residencia de mayores y de diversidad funcional.

La conselleria de Agricultura también prevé una bolsa de 3 millones de euros a repartir en distintos proyectos. El más cuantioso, con 2 millones de euros para el próximo ejercicio, es la mejora de la red de captación de y transporte de la Comunidad de Regantes de Llíria, y 272.000 euros para arreglar el camino de Frares de la localidad. Se han presupuestado 300.000 euros tanto para el acondicionamiento de la galería del manantial de la mina de la Comunidad de Regantes de Cheste-Chiva, como para la modernización de regadíos de la Comunidad de Regantes de El Palmeral de Pedralba.

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