Con la altisonancia de la palabra «chorradas» como aviso, Ximo Puig quiso llamar la atención a los suyos para dejarse de batallas internas y centrarse en el exterior, en la sociedad. «Tenemos que tener claro siempre que ahí afuera hay mucho qué hacer, el espíritu del 40 congreso debe ir hasta la última agrupación porque tenemos tanto trabajo por delante, tenemos una tarea tan intensa, que no podemos perder el tiempo en auténticas chorradas», señaló durante su alocución de toma de posesión.

El secretario general del PSPV inició así su tercer mandato con un claro mensaje a los suyos en clave interna. Consideró que se está en un punto de inflexión y que la batalla, si ha de ser en algún sitio, ha de ser para transformar la sociedad y no para conseguir peso orgánico en el partido. La afirmación cobra sentido tras una jornada de tensión con el sector crítico interno por el reparto de la ejecutiva, finalmente aprobada con un 91 % de apoyo tras la integración de referentes del grupo en torno a José Luis Ábalos y Mercedes Caballero.

Puig enarboló un discurso socialdemócrata mostrando a su partido como «el de la gran mayoría». Es el lema que presidió el congreso y que se dibuja como un deseo para los próximos meses. «Ampliar la mayoría» y «consolidar el ciclo de progreso» fue, de hecho, el objetivo que se marcó el jefe del Consell para su tercer mandato después de haber conseguido, en el primero, recuperar el Gobierno valenciano y en el segundo, establecer al partido como primera fuerza en la Comunitat Valenciana. Ahora, el partido sale «más fuerte, unido y útil para la ciudadanía» tras el congreso. Eso dijo.

Para ello, expuso un decálogo para una década de transformaciones importantes. La primera medida, citó, es el empleo, basado en el diálogo social y los fondos europeos «que ya están llegando». Es un objetivo que marca la nueva ponencia del PSPV: la obsesión por el empleo y, por tanto, la apertura hacia el mundo empresarial.

El resto de objetivos

El segundo objetivo es universalizar la educación infantil gratuita y el tercero convertir la FP en pilar estratégico. El cuarto es atender la epidemia de la salud mental. El quinto, abolir la prostitución, otro de los pilares de este congreso y una seña de identidad del socialismo valenciano actual. El sexto, reforzar el estado del bienestar para los dependientes. El siguiente, contribuir a una España «cómoda» con una financiación justa y con la desconcentración de sedes del Estado. El octavo, consolidar infraestructuras que vigoricen las comarcas. El penúltimo, blindar el derecho al agua. Y el décimo, acelerar el cambio energético con las energías renovables y superar burocracias.

Ximo Puig habló ante su nueva ejecutiva, más joven y con mucho poder municipal. La gran novedad, reservada para el cierre de congreso, es la creación de la figura de una vicesecretaría general de Igualdad, que ocupará Ana Domínguez. Se sitúa al mismo nivel que la que ostenta Manolo Mata y tendrá además una labor de coordinación de la dirección. Domínguez es una dirigente de Joves de la confianza total del conseller Arcadi España, tuvo un papel destacado en la confección del programa electoral de 2019 y también ahora en la ponencia del 14 congreso.