El rey Felipe VI ha vuelto a València en la 33ª edición de los Premios Rey Jaume I, unos galardones que, más si cabe, han puesto en valor el papel de la ciencia, que se ha visibilizado sobre todo a raíz de la pandemia. 

Así, el rey ha asegurado que “hoy, como siempre, pero con más urgencia que nunca, es tiempo de ciencia” y ha puesto en valor su capacidad “transformadora” y su papel en la mejora de la vida de las personas. Para esto, ha apuntado Felipe VI, “son necesarias dos premisas: una política científica decidida y de largo alcance y una sociedad conectada con la ciencia y las tecnologías”. Con todo esto, y reconociendo que “aún queda mucho espacio para la mejora”, que España “avanza en esta dirección”, al tiempo que apuntaba: “ha sido una pandemia la que ha acelerado este avance”.

Sobre la pandemia, el monarca ha defendido que “hoy podemos sentirnos orgullosos de España y de nuestro esfuerzo colectivo, que nos convierte en líderes internacionales de vacunación”.

Asimismo, ha puesto en valor a los “profesionales sanitarios y la sociedad española, cívica y responsable, que ha confiado en la ciencia”.

“Estamos orgullosos de nuestros hombres y mujeres de ciencia que, durante décadas de investigación básica generan el conocimiento necesario que ha de derivar después en nuevos productos y servicios que mejoran la vida de las personas”, ha afirmado. “Hoy la ciencia española es referente de excelencia internacional”.

Asimismo, ha tenido palabras de agradecimiento para los emprendedores y empresas, “que merecen todo nuestro apoyo porque, arriesgando, introducen investigación e innovación, elementos clave para crecer aportando valor a nuestra economía y sociedad”.

Para el rey, “la sociedad ha de conocer y reconocer el excelente talento científico e innovador español, cuya aportación al progreso y al bienestar social es y ha sido un valor incalculable a lo lago de toda nuestra historia”.

Más allá de la pandemia, el rey también ha recordado “desafíos” de cara al futuro, como el envejecimiento de la población, y la que ha considerado la “principal amenaza”: el cambio climático. Ante esto, ha llamado a seguir ayudando al avance de la ciencia, con recursos, seguridad jurídica y proporcionando empleo y estabilidad a los investigadores; si bien se ha mostrado confiado en que España “será capaz de aprovechar el potencial de la invetigación, la innovación y el emprendimiento para construir un futuro mejor”.