La tarjeta única de transporte público, una de las grandes asignaturas pendientes de la movilidad en la ciudad de València y su área metropolitana, será una realidad a partir del próximo mes de enero. Los usuarios de Metrovalencia, Metrobús, EMT y los trenes de cercanías de Renfe podrán utilizar un solo soporte de plástico, lo que sitúa a València a la altura de grandes ciudades europeas, que ya utilizan estos sistemas para facilitar y abaratar los movimientos de personas.

De hecho, la nueva tarjeta va a suponer ahorros de entre un 11 y un 55 % en los gastos de los viajes. Ese es uno de los pilares del nuevo sistema presentado ayer por el conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España.

El otro es la simplificación de zonas, que pasan a ser dos (A y B), con una zona de solape entre ellas. Aquellos que se trasladaban a València desde Sagunt o Sollana, antes en zonas C y D, pasan ahora a la B en el nuevo mapa del transporte público presentado ayer, más vertebrador en lo que se refiere a las distancias con el cap i casal.

Los usuarios de los autocares de Metrobús, el metro y la EMT ya podían utilizar, hasta ahora, una tarjeta única para realizar sus viajes. La gran novedad es la entrada de los traslados de los trenes de cercanías de Renfe, que mueven a miles de personas en el área metropolitana.

De hecho, la medida de la nueva tarjeta beneficia a un global de 1,8 millones de valencianos, la población que vive en capital y en su inmensa área metropolitana, desde l’Horta Nord y Camp de Morvedre por el norte, l’Horta Sud y la Ribera por el sur y el Camp del Túria por el oeste.

Esa no es la única novedad que presentó ayer el conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, ya que se produce una simplificación zonal que hará también más fácil la movilidad en torno a la ciudad. El mapa zonal pasa de tener 4 áreas rígidas a sólo 2 (A y B), con un espacio de solapamiento para que permitirá mayor dinamismo de movimientos. De esta forma, los municipios que eran zona A siguen en zona A; los que eran zona B pasará a ser del área de solape de A-B y sólo pagarán por viajar en una zona. Aquellos que estaban en zona C y D ahora son zona B y, por tanto, pagarán una vez, y no entre dos y cuatro como hasta ahora.

Las consecuencias de estos cambios son la flexibilización de las zonas y el abaratamiento de los precios, que bajan considerablemente. Hasta el 55 % en algunos casos. Con estos cambios, la ciudad de València se sitúa a la altura de grandes urbes como Madrid o Barcelona, que cuentan con esa tarjeta única que facilita el transporte diario de personas en sus enormes áreas metropolitanas.

«Queremos que el año que viene sea el año del área metropolitana de València, para poder avanzar ya de verdad con pasos significativos», afirmó España, que censuró que «el transporte en el área metropolitana de València, durante muchos años, ha sufrido falta de inversión y de planificación».

El conseller valoró el «esfuerzo» hecho este año por la Generalitat «para avanzar en la visión metropolitana del transporte» en València y citó medidas adoptadas como los servicios lanzadera a polígonos industriales, nuevas líneas de autobús entre municipios -con «una visión no solo radial» del transporte para llegar a la capital «sino también circular» para conectar poblaciones- y el desarrollo de infraestructuras como las líneas 10 y 11 de Metrovalencia, explicó el conseller en la futura estación de Alacant del a L10 de Metrovalencia, bajo el túnel de Germanías. El escenario de la presentación, en la que también participó la secretaria autonómica de Obras Públicas, María Pérez, no es baladí. La amplia y moderna terminal está casi lista, antes de que la ansiada línea 10 que unirá el centro de la ciudad con Natzaret se ponga a funcionar en marzo de 2022, según las previsiones.

Arcadi España incidió en la apuesta por «dar un nuevo impulso al transporte metropolitano» y señaló que la integración tarifaria, la reducción de tarifas y de zonas de movilidad en el entorno de València representa «un salto cuantitativo y cualitativo», también «para recuperar todo el tiempo perdido durante muchos años en esa movilidad».

Con la simplificación zonal y la tarjeta única, todas las personas usuarias de los municipios del área metropolitana de València se verán beneficiadas económicamente. El 90 % de los usuarios se moverá con títulos de una zona, con el consiguiente ahorro. Además, se fideliza a los usuarios con una baja de precio de los abonos mensuales y fomentará la intermodalidad con transbordos gratuitos.

Nuevas tarifas

Las nuevas tarifas, incluida Renfe, serán del Bono 10 Transbordo de 8 euros para una zona, frente a los actuales 9 euros (una zona) y 15,50 euros (dos zonas); 12 euros para dos zonas que sustituye a los de 20,90 euros (tres zonas) y 26,90 euros (cuatro zonas) de ahora, y 20 euros para el aeropuerto frente a los 26,90 en vigor.

El abono mensual costará 35 euros para una zona (frente a los 45 actuales para una zona y los 58,30 para dos) y 53 euros para dos zonas (frente a los 68,70 para tres y los 79,10 para cuatro en la actualidad). Para aeropuerto costará también 53 euros frente a los 79,10 actuales. La secretaria general de Obras Públicas, María Pérez, dijo que «todos los usuarios del área metropolitana se van a ver beneficiados económicamente de estas medidas» y destacó que «con un precio menor van a poder viajar en una franja de la zona más grande». La inversión estimada de este proyecto que ya es tangible es de 20 millones de euros.

La secretaria autonómica de Obras Públicas, María Pérez, detalló los cambios derivados de la simplificación zona, que darán paso a dos zonas en lugar de cuatro, «con una de solape» en la que «las ventajas de la integración tarifaria se van a ver muy bien reflejadas» y cuyos usuarios «pagarán una sola zona». Y anunció que habrá un transbordo gratuito entre operadores (Metrovalencia, Metrobús, EMT y Cercanías Renfe).