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PP y Ciudadanos piden la retirada de la propuesta sobre la violencia obstétrica

Los grupos de la oposición creen que no debe considerarse violencia de género y que "criminaliza" al sector

Los grupos de la oposición PP y Ciudadanos han pedido esta mañana a los grupos de la izquierda que retiren la controvertida enmienda sobre violencia obstétrica y que esta no sea considerada como violencia de género. La portavoz de Política Social del grupo Popular en Les Corts, Elena Bastidas, ha afirmado que “no se puede anteponer la ideología sobre la salud de la madre y su hijo y de la profesionalidad de ginecólogos y matronas”. 

El PPCV se muestra contrario a incluirla en la ley integral de violencia contra las mujeres “porque se da la sensación de que una mala atención es una práctica generalizada y porque incluirlo en la Ley de violencia de Género no es el sitio”. 

"Pensamos que es un error y pedimos al Botànic que recapacite y que retire esta propuesta. No se puede confundir una posible mala praxis con la violencia de género y además nos consta la divergencia de opiniones entre los propios grupos y las críticas que ha suscitado la iniciativa”, ha añadido. 

 La portavoz de Política Social ha señalado que el 60% de los médicos ginecólogos son mujeres y el 91% de las matronas. “Pedimos que se retire inmediatamente y que hable con el sector, con el que hasta ahora no ha habido diálogo. De hecho, se han producido las primeras renuncias de responsables de los departamentos de ginecología y obstetricia de dos hospitales de Valencia, manifestando su contrariedad por esta norma y su total oposición”.

Por su parte, la síndica de Ciudadanos (Cs) en les Corts, Ruth Merino, ha considerado que la enmienda del tripartito sobre la violencia obstétrica es “un despropósito” porque “criminaliza” al sector sanitario y porque hace “un flaco favor” a las mujeres que son víctimas de violencia machista.

En declaraciones a los medios de comunicación, la líder del grupo liberal ha instado a los grupos que sustentan el Consell a retirar esta enmienda y al PSPV que “tenga sensatez y se desmarque del sectarismo de sus socios”. “Esta enmienda criminaliza a un sector sanitario acusándoles de presuntos maltratadores”, ha añadido, al tiempo que ha señalado que “abrir la puerta a que por una mala praxis haya denuncias por vía penal es un despropósito” y ha recordado que “ya existen mecanismos para denunciar los casos de mala praxis”.

En este sentido, Ruth Merino ha denunciado que con este tipo de iniciativas se “desvirtúa” un tema “tan importante” como es la violencia de género. “Es una ofensa para las mujeres en general y para los sanitarios en particular”, ha concluido.

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