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El Botànic negocia incluir la violencia obstétrica en la ley de salud pública

El PSPV y Compromís acercan posiciones para regular el maltrato a las mujeres embarazadas, pero fuera de la norma contra el machismo

Una ginecóloga realiza una ecografía a una mujer embarazada. | LEVANTE-EMV

La discusión en el seno del Botànic sobre la regulación de la violencia obstétrica entendida como aquella que sufren las mujeres durante el embarazo o el parto al recibir un maltrato físico, humillación y abuso verbal, o procedimientos médicos coercitivos o no consentidos continúa, pero está más cerca del consenso que la semana pasada.

A tres días de que las Corts debatan en comisión las enmiendas a la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2022, los socios del tripartito PSPV, Compromís y Unides Podem, podrían estar cerca de una solución en la que todo el mundo ceda algo y no renuncie a todo.

La idea en la que se está trabajando es que la regulación de la violencia obstétrica salga de la ley integral contra la violencia sobre la mujer de 2012 y se incluya en la ley de salud pública. De esta manera, el concepto violencia obstétrica encontraría un encaje en la legislación valenciana tal como reclaman Compromís y Unides Podem, pero no sería considerada, al menos legalmente, como una forma más de violencia machista, tal como inicialmente recoge la enmienda suscrita por el tripartito y que ha levantado en armas a buena parte del personal médico, sobre todo, del área de la ginecología y la obstetricia.

Tal como ha venido contando este diario, tras el revuelo generado el PSPV trató de rectificar y convencer a sus socios de que retiraran la enmienda. El asunto ha generado reacciones en contra, aunque también a favor y ha dado pie a una recogida de firmas en los departamentos de salud pública en la que se pide a la Conselleria de Sanidad que actué e impida que prospere la propuesta.

Desde estos sectores sanitarios, en los que incluso se han producido dimisiones, se argumenta que no puede hablarse de violencia obstétrica y muchos menos encuadrarla dentro de la violencia de género.

Sin embargo, desde otros colectivos, como la asociación el Parto es Nuestro, se sostiene que el maltrato sanitario a las mujeres durante el embarazo no es algo puntual y que no se cumplen con los protocolos de buenas prácticas.

En medio de este debate y con una presión creciente para la conselleria que dirige Ana Barceló el asunto, que se está negociando en el ámbito parlamentario, también ha saltado al Consell. Según ha podido saber este diario, la vicepresidenta del Consell y titular del Igualdad, Mónica Oltra, y Barceló han tenido algún contacto al respecto, si bien, se apunta desde Igualdad la negociación sigue en las Corts.

Ambas conselleras han tratado de mantener un papel discreto en este debate, aunque las posiciones de ambas son distintas. Oltra ha defendido la posición del grupo parlamentario de Compromís sobre la regulación de la violencia obstétrica y, aunque Barceló no se ha pronunciado públicamente al respecto, la fuentes de su entorno sostienen que está muy enfadada por la enmienda.

El PSPV en las Corts, que tiene la difícil papeleta de reconducir la enmienda que firmó, se había fijado en la regulación que de este asunto se ha hecho en Cataluña que se centra sobre todo en el derecho de las mujeres a ser informadas.

El ejemplo catalán

Sin embargo, el ejemplo catalán no aplaca los ánimos en el ámbito sanitario ya que la violencia obstétrica está incluida en su ley sobre violencia machista. Así las cosas, el punto de encuentro podría estar en cambiar el sentido de la enmienda y que la propuesta se recoja en la ley de salud pública de 2014, una norma muy amplia, que incluye un apartado sobre asistencia sanitaria en el ámbito de la salud sexual y reproductiva de la mujer. Eso sí, significaría meterla con calzador en la ley de acompañamiento.

Las fuentes consultadas, tanto de Compromís (promotora de la enmienda) como del PSPV apuntaron que estarían dispuestos a llegar a un acuerdo en esta línea. De ser así, Compromís acabaría su viaje como lo empezó .

Cabe apuntar que el grupo lleva años tratando de regular la violencia obstétrica e inicialmente planteó hacerlo a través de la ley de salud pública. El veto de la conselleria lo impidió, lo que motivó que se buscara otra vías, la de la violencia contra la mujer, que cae dentro de la órbita del departamento de Oltra.

Pese a la oposición de profesionales, la violencia obstétrica está reconocida en el ámbito europeo. El Parlamento Europeo aprobó recientemente una resolución en la que insta a sus Estados miembros a luchar contra este tipo de violencia que, además, encuadra dentro de la violencias que se ejercen contra las mujeres.

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