Las Administraciones se muestran reacias a poner nuevas medidas de control ante lo que ya se puede considerar la sexta ola de coronavirus pero lo que no se pone en restricciones se está dejando al albur de los ciudadanos a los que se están trasladando simples «recomendaciones». Así, mientras el Ministerio de Sanidad ha pedido a todos los españoles que pongan límite al número de personas con las que se van a juntar en Navidad al calor del nacimiento de la variante ómicron, lo mismo están haciendo desde la Administración valenciana.

Sanidad y Educación se han unido para pedir a las familias que no se olviden de la mascarilla y la distancia en los eventos navideños y desde la dirección de varios hospitales, como el de La Fe, están pidiendo a su personal que limiten las celebraciones que se hacen con los compañeros en el centro, con el ánimo de que ese almuerzo de despedida navideña o de celebración de una jubilación no se convierta en un nuevo brote de contagios entre sanitarios.

Así lo ha trasladado la dirección del departamento de salud de La Fe en una nota interna a todos sus trabajadores: hay que extremar las medidas de prevención y evitar las interacciones sociales dentro del centro, «especialmente la realización de celebraciones, caterings y eventos similares», reza la nota interna a la que ha tenido acceso este diario.

En otros centros valencianos como el Hospital de Gandia han recordado igualmente que en los espacios que comparten los sanitarios solo puede haber un máximo de tres personas al mismo tiempo, en un intento de limitar estos encuentros festivos en los que hay comida de por medio y, por tanto, se prescinde de la mascarilla y lo mismo han hecho en otros hospitales aunque de forma verbal.

El objetivo es claro: no dar más opciones al virus que las necesarias de interacción con los enfermos y evitar nuevas bajas entre el personal sanitario cuando son ellos, precisamente, los que más falta hacen ahora.

Este tipo de recomendaciones llega, sin embargo, envuelto en polémica ya que se pone la carga de los contagios en las interacciones sociales de los profesionales y no en el desarrollo de su labor. Ya sucedió en su día con unas declaraciones de la consellera Ana Barceló al principio de la pandemia en las que achacaba los contagios de sanitarios a su vida social, dentro y fuera de los centros sanitarios, cuando estos todavía tenían un suministro escaso de equipos de protección.

Récord de contagiados

Lo cierto es que, a fecha del pasado viernes, se han contagiado en la C. Valenciana desde mayo de 2020, 15.495 sanitarios, más que otras regiones más pobladas como Cataluña o Andalucía.

Del total, 2.785 contagios se han registrado desde mediados de julio hasta finales de noviembre, lo que comprende la quinta ola y parte del repunte que está iniciando la sexta. Y todo pese a que son el colectivo que antes recibió la inmunización contra el SARS-CoV-2.

La explicación la han dado esta semana los expertos que están trabajando en el programa valenciano de investigación de la vacuna covid, ProVaVac: a los cuatro meses de la vacunación, la protección que ofrecen las vacunas para evitar contagiarse cae entre 20 y 30 puntos, más cuanto más edad se tenga, de ahí la importancia de la revacunación que los expertos piden que se acelere como una manera de cortar los nuevos contagios en este colectivo. Eso sí, la protección frente a las formas más graves de la enfermedad se mantiene, que es el objetivo de la vacuna.

La tercera dosis para sanitarios ya está aprobada pero la Conselleria de Sanidad todavía no ha puesto fecha para que la inmunización de refuerzo (que ahora se centra en mayores de 70 años, personas de riesgo y vacunados de Janssen) se amplíe a los mayores de 60 años y a los sanitarios.

Llamada de atención a familias

Y mientras en los hospitales buscan limitar los eventos entre el personal sanitario, desde Sanidad han pedido también la colaboración de los centros educativos para hacer la misma recomendación a las familias: cuidado en las reuniones navideñas.

Así, desde la Administración se ha remitido una carta a los colegios e institutos, firmada por los secretarios autonómicos de Educación y Salud Pública, Miguel Soler e Isaura Navarro, respectivamente, en la que se insiste en que se tomen las medidas preventivas de mascarilla, distancia y ventilación «en cualquier circunstancia» y dada la «cercanía de periodos de descanso, con incremento de reuniones familiares y sociales» en un momento de repunte de contagios.