La tasa turística no se incluirá en la ley de medidas fiscales, de gestión administrativa y financiera y organización -conocida como ley de acompañamiento de los presupuestos de 2022- al no conseguir Compromís y Unides Podem sumar el apoyo del PSPV-PSOE a la enmienda presentada para tal fin. La diferencia entre los socios en torno a este impuesto se ha plasmado durante el debate de las enmiendas parciales celebrado este jueves en las Corts. PSPV, PP, Cs y Vox han rechazado la propuesta (que busca regular ya en 2022 el impuesto por las pernoctaciones turísticas) pero la enmienda se mantiene, al menos de momento, "viva" para el debate defenitivo de la ley, que se celebrará el día 20 en el pleno de las Corts.

El síndic del PSPV-PSOE, Manolo Mata, ha defendido que no apoyará la propuesta porque considera que "no hay que hacerlo en una ley de acompañamiento de manera inmeditada sin hablar con el sector", y ha abogado por tramitarla como proposición de ley. Por su parte, Compromís y Unidas Podem han defendido durante el debate que se implante ya. Pilar Lima (Unides Podem) ha subrayado que se trata de una reivindicación histórica por parte de los morados y ha dicho no entender la negativa del resto de grupos, incluido el del PSPV. Para Lima se trata de una herramienta que usan las ciudades "vanguardistas". "El turismo es un sector estratégico pero produce impactos", ha indicado.

Por su parte, el síndic de Compromís, Fran Ferri, ha manifestado, frente a las críticas de la oposición de que la tasa arruinará el turismo en la Comunitat Valenciana, que hay "evidencias científicas" de lo contrario ya que "donde se ha puesto no ha perdido afluencia de turistas". "Por un euro nadie va a dejar de venir a la Comunitat, es un insulto decir eso". En tono conciliador, ha animado al PSPV a llegar un acuerdo. "Nos hemos movido para un acuerdo y soy optimista, pienso que podremos llegar a un acuerdo para que la tasa sea una realidad", ha manifestado.

Y es que la fractura entre los socios del Botànic que hoy se ha visibilizado en las Corts a la hora de votar puede acabar siendo solo aparente ya que las tres fuerzas de la izquierda siguen negociando para evitar que la ruptura llegue el pleno de la ley del 20. Compromís y PSPV valoran aceptar la propuesta que ha hecho el PSPV y que pasa por que los socios retiren la enmienda a cambio de un compromiso de elaborar una ley específica para regular la tasa turística con el requisito de que este impuesto sea de ámbito municipal y voluntaria.

Se regula la violencia obstétrica

La enmienda botánica que sí ha salido adelante es la relativa a la violencia obstétrica después del acuerdo de los socios para que el maltrato sanitario a las mujeres embarazadas sea regulado en la ley de Salud Pública y no en la de violencia contra las mujeres. Toda la oposición ha criticado esta propuesta que ha generado una oleada de protestas en el mundo sanitario, sobre todo, el más ligado a la obstetricia y la ginecología. Al colegio de Médicos se ha unido también el Decanato de Facultad de Medicina. Los tres socios de la izquierda han defendido esta regulación y han insistido en que este concepto está reconocido por la OMS y que el Parlamento Europeo ha instado en su resolución del 24 de junio a que los estado miembros a tomar medidas para evitar el trato vejatorio o la falta de respeto a la autonomía de las mujeres durante la gestación. Este acuerdo generó también división en la Eurocámara aunque salió adelante con 378 a favor y 255 en contra. Los liberales en los que está integrado Ciudadanos votaron a favor y el grupo popular europeo votó divivido. Los españoles votaron en contra, aunque, según Mata, las reticencias de los conservadores se basaban en las consideraciones relativas al aborto.

Durante el debate, el Botànic ha aceptado dos de las más de 2.500 enmiendas presentadas por los grupos de la oposición.