Los expertos en salud mental advierten de que la adicción al sexo va en aumento, sobre todo tras el confinamiento de 2020, que afecta a todos los ámbitos de la vida de las personas que la padecen y que «lejos de ser algo gracioso o divertido» es la adicción «más tabú» y que genera más vergüenza. Así lo explica el psicólogo valenciano Enric Valls, que lamenta que cuando la gente escucha algo relativo a la adicción al sexo dice: «¡Qué chulo y qué divertido!», una interpretación, a su juicio, totalmente «falsa e infundada». Valls expone que en los últimos meses han aumentado las consultas, especialmente de jóvenes, que ponen de manifiesto las dificultades para «ligar» a causa de la nueva realidad poscovid y que llevan a acudir a las pantallas digitales. Esta patología se da cuando una persona quiere mantener relaciones o conductas sexuales «a cualquier precio, hora y momento», un impulso que supone «conductas repetidas y compulsivas» que se llevan a cabo habitualmente «con muchas personas».