El tripartito de izquierdas que gobierna la Generalitat ha aprobado esta tarde sus séptimos presupuestos consecutivos. Son las cuentas que se complicaron el pasado mes de octubre cuando la negociación entre los partidos se demoró más allá del tiempo reglamentario y que obligó al Consell a llevar a las Corts los presupuestos fuera de plazo

Es el año en que por primera vez la negociación del presupuesto se gestó en una negociación política formada por miembros designados por los tres partidos que decidieron las prioridades de las cuentas de 2022. Con los séptimos presupuestos aprobados el Consell ofrece una imagen de cohesión y estabilidad. Acaba de pactar la activación de la tasa turística y mientras otros gobiernos, como ha ocurrido con Castilla y León esta semana o Madrid el pasado mayo, adelantan elecciones, el Botànic demuestra que aunque le cuesten los acuerdos, por las diferencias entre los tres partidos, al final el pacto acaba por llegar.

Tanto los presupuestos como la ley de Medidas Fiscales se han aprobado con los 52 votos de la izquierda frente a los 47 del bloque de la derecha, que ha votado unido en contra de las cuentas del tripartito como ha venido haciendo en todo el proceso, aunque el año pasado Ciudadanos se abstuvo a la ley de Medidas Fiscales.

Las cuentas de la Generalitat para 2022 alcanzan los 27.967 millones que incorporan una segunda partida reivindicativa al margen de la ya conocida de 1.366 millones por la infrafinanciación. A ella se incorpora un fondo de mil millones de "transición hacia la normalidad" y que permite unas cuentas superiores en 2.340 millones a las de 2021. Así, al segundo Botànic solo le quedaría aprobar un presupuesto más antes de la cita con las urnas previsiblemente en 2023.

El síndic del PSPV, Manolo Mata, ha puesto el acento en que se aprueba el séptimo presupuesto, el tercero en pandemia mientras que en otras autonomías por no aprobarse los presupuestos caen gobiernos. Mata se ha quedado como el síndic más veterano tras la marcha de Ferri y ha llamado a imaginar una salida de la crisis como la de ahora pero en tiempos del PP. Es el presupuesto de más acuerdos de la historia, porque aplica el pacto de reconstrucción, ha dicho. "Los pactos de izquierda funcionan pero no hay ninguno de la derecha que haya funcionado", ha dicho.

El síndic de Compromís, Fran Ferri, se ha despedido de la cámara con agradecimiento a la síndica adjunta, Aitana Mas, por su trabajo.

La portavoz de los populares, María José Catalá, se ha referido al aumento de los precios, a los valencianos que esperan una PCR o a la incertidumbre que genera en miles de familias el nuevo ERE de Ford. Ha recordado que el Botànic sube el sueldo a los altos cargos y ha dicho que en el presupuesto hay una caída del dinero destinado a Sanidad o Política Social después de que el Botànic haya pasado el rodillo a las enmiendas de la oposición. Ha pedido una bajada de impuestos y ha acusado a la izquierda de pasar una apisonadora ideológica. Catalá también ha deseado suerte a Ferri y ha dicho que siempre habrá rivales políticos en la izquierda pero nunca enemigos.

El síndic de Compromís, Fran Ferri, se ha despedido de la cámara con agradecimiento a la síndica adjunta, Aitana Mas, por su trabajo. Ha dicho que estaba más nervioso que el primer día después de diez años en los que ha visto pasar de la mayoría absoluta del PP al multipartidismo. "Me llevo haber participado de los cambios de estos diez años y sobre todo desde 2015", ha dicho. Hay tres momentos de estos diez años que ha destacado: la intervención de Beatriz Garrote, portavoz de las víctimas del metro, en las Corts, la bandera Lgtbi a la puerta de la calle Navellos y la defensa de la causa de Guillem Agulló.

Ferri se ha emocionado cuando ha nombrado a su padre, ya fallecido, y ha pedido a los grupos de izquierda cuidar el Acord del Botànic y de la democracia, la que nos permite vivir en convivencia. "No podemos volver atrás", ha dicho.

La portavoz de Ciudadanos, Ruth Merino, ha insistido en que las cuentas se presentaron desde las rencillas y han evidenciado que no hay nadie al mando. Ha criticado los ingresos ficticios, lo que deja una previsión utópica. Unos presupuestos irresponsables, ha dicho. Ha añadido que es el Consell del rodillo y ha criticado que se vote en contra de medidas de Ciudadanos que sin política útil.

La síndica de Vox, Ana Vega, ha dicho que los presupuestos no son los de la mayoría de la sociedad sino de los intereses globalistas, una hoja de ruta que esconde la desaparición de las soberanías de las naciones.

La síndica de Unides Podem, Pilar Lima, ha asegurado que a los valencianos les ha tocado el gordo con el presupuesto y ha añadido que las cuentas refuerzan el estado social. Ha apelado a la necesidad de facilitar las vacunas a todo el mundo con la liberalización de las patentes. Ha destacado que son unos presupuestos expansivos y sociales por lo que no entiende el voto en contra de la derecha. Se ha felicitado por el acuerdo de la tasa turística y ha dicho que hablarán con la patronal sin líneas rojas.