Los kits de prueba de antígenos contra el coronavirus se han revalorizado. El avance imparable de la sexta ola, los días festivos que se aproximan con numerosos encuentros sociales y la aparición de catarros comunes en esta época de año han provocado que su demanda se haya disparado en los últimos días, hasta agotar las existencias de distribuidores españoles.

De hecho, la Comunitat Valenciana es la cuarta autonomía de España en la que más test de antígenos se vendieron la semana pasada. Por esto, como publicó este periódico, escasean en las farmacias, aún existiendo diferentes proveedores, y en algunos casos se hacen lista de espera de clientes interesados en adquirirlos. 

Ante esta falta de stock, aquellos que han encontrado una farmacia que sí disponía de kits, tras preguntar por varias, se han dado de bruces con una desagradable sorpresa: el considerable encarecimiento de su precio. Si hace semanas era habitual encontrar cajetillas que incluían varios test por menos de 10 euros (5 euros, 8 euros...), en el centro de València el precio actual llega a los 9,95 euros un único test. 

Así lo ha podido comprobar este periódico en un establecimiento 24 horas, que el martes a las 23:00 horas tenía cola de varios minutos de espera para comprar tests que analizan muestras de la cavidad nasal. En este caso, y debido al desabastecimiento, se vendían de forma individual, sin caja, y con los elementos por separado (hisopo, casete del test, líquido, tubo de ensayo y tampón de extracción), que el personal de la botica se encargaba de juntar en una pequeña bolsa, en la que se incluía una fotocopia con las instrucciones de uso.

Todo este material, de un único uso, por un precio que roza los casi 10 euros. Cabe tener en cuenta que la mayoría de clientes se ven en la necesidad de adquirir más de un kit -bien por ser precavidos y realizar una segunda comprobación, o para que contactos estrechos y/o convivientes también se hagan la prueba-, por lo que el desembolso es elevado. 

En muchos casos, además, deciden comprarlo por responsabilidad: descartar que síntomas similares de un resfriado o gripe sean realmente covid (para lo que los tests sí son altamente fiables), o para confirmar que no hay contagio tras haber estado con un caso positivo, aunque no se considere contacto estrecho.

Cola para comprar tests, casi a medianoche. V.P.

Ya subió el precio de las mascarillas

Así, la situación generada recuerda a lo ocurrido con las mascarillas quirúrgicas tras el desconfinamiento, si bien finalmente el Gobierno tuvo que intervenir y la protección facial cuenta con un precio máximo de venta. 

En el caso de los autotest -que empezaron a venderse sin receta el 21 de julio en España-, son considerados un producto sanitario no intervenido, por lo que su coste lo establecen los fabricantes y farmacias que lo comercializan. Así, en algunos casos, los precios actuales duplican o triplican el que tenían, por ejemplo, hace un par de semanas; y también está muy por encima del precio de coste, según farmacéuticos consultados por este periódico. 

Asimismo, también hay diferencias con otros países, donde se venden incluso en los supermercados, en packs en los que no se supera el euro por unidad. En todo caso, son más baratos que las pruebas PCR de clínicas privadas.

Actualmente, los pocos test que se encuentran en farmacias proceden la mayoría de distribuidores extranjeros, según ha podido saber Levante-EMV.

Confirmar e informar del resultado si es positivo

Las pruebas de autodiagnóstico pueden ser de ayuda como complemento a otros métodos diagnósticos en el control de la pandemia de la COVID-19, al permitir detectar más casos y, por tanto, ofrecer más oportunidades de controlar la transmisión. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las pruebas de autodiagnóstico no serán consideradas para el diagnóstico de confirmación de Infección activa ni en personas con síntomas ni en asintomáticos.

Los resultados positivos en estas pruebas se considerarán casos sospechosos que deberán confirmarse en un centro sanitario mediante una PDIA (prueba de diagnóstico de infección activa), recuerda el Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Los test de autodiagnóstico deben realizarse durante los 7 primeros días desde la infección o en los 5 primeros días desde la aparición de síntomas, cuando la carga viral está en su punto más álgido.

Cabe la posibilidad de obtener resultados falsos positivos y falsos negativos, en caso de realizar la prueba sin tener síntomas o cuando la carga viral es baja.