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La zona de Xàbia fue cuna de los primeros agricultores valencianos

El estudio realizado por investigadores de la Universitat de València y del campus de Sevilla confirma la llegada del Neolítico a la Península por el sur de Francia como principal opción

Oreto García, investigadora de la Universitat de València, en la Cova de les Cendres. | LEVANTE-EMV

Los primeros agricultores de la Comunitat Valenciana se asentaron hace 7.600 años en el área que va desde el Cap de la Nau (Xàbia) hasta Les Valls del Serpis. Vivían del cultivo de cereales como el trigo o la cebada y de leguminosas, así como de la ganadería basada en ovejas, cabras y bóvidos. Hay una mayor probabilidad de que llegaran a la Península por la ruta norte, la del sur de Francia. Y además, podrían ser núcleos pioneros de la expansión del Neolítico al resto de territorios. Así lo explica Oreto García Puchol, investigadora del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universitat de València.

Junto a ella, los investigadores de la UV, Alfredo Cortell Nicolau (actualmente en la Universidad de Cambridge) y María Barrera Cruz, y de la Universidad de Sevilla, Daniel García Rivero, han realizado un estudio para indagar sobre las probables rutas de llegada de la agricultura y la ganadería a la Península Ibérica, y sus principales focos de expansión. Un proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia y los fondos Feder de la Unión Europea.

«En las comarcas centro-meridionales valencianas desde el Cap de la Nau hasta Les Valls del Serpis encontramos algunos de los yacimientos con fechas más antiguas y la consolidación del modo de vida agrícola y ganadero a partir de estos primeros núcleos pioneros. El conjunto de los hallazgos en esta área confirman esta consideración», detalla Oreto García.

En el estudio, los investigadores también han explorado las dos vías posibles de llegada: la ruta norte (por el sur de Francia) y la del sur (por la costa mediterránea africana). «Hay un cierto debate, que parecía cerrado, pero se ha vuelto a abrir en los últimos años, sobre si la expansión de los primeros agricultores por el Mediterráneo hacia la Península se había producido por Francia o si existía la posibilidad de que también viniera por el sur. Según las conclusiones de nuestro trabajo, la vía del norte es la que más probabilidades tiene de ser la ruta de difusión del Neolítico», afirma Cortell.

Puntas de flecha y estadística

El investigador explica que una de las grandes aportaciones del trabajo ha sido el análisis de las puntas de proyectil o de flecha y el uso de nuevas metodologías como la simulación o la estadística avanzada que les han dado «un resultado convincente y plausible». «El trabajo realizado confirma el potencial de la arqueología y la ciencia de datos para explorar cuestiones macroevolutivas de interés para conocer el pasado», añade también Oreto García.

Lo que resulta evidente es el potencial de este territorio. De hecho, la arqueóloga, integrada en el grupo de trabajo Premedoc (Prehistoria del Mediterráneo Occidental) de la UV, lleva años estudiando sobre el Mas d’Is (Penàguila), Abric de la Falguera (Alcoi) o la Cova de les Cendres (Teulada-Moraira), en la que actualmente se desarrolla un programa de intervención arqueológica. «Esto confirma el gran interés del yacimiento para el conocimiento de los grupos pioneros neolíticos», subraya García.

Con respecto al proyecto de investigación, todavía queda mucho terreno por explorar, señalan. «Para el futuro consideramos incluir más yacimientos y completarlo con más datos», concluye Alfredo Cortell.

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