La virulencia de la variante Ómicron es innegable. Es la variante más contagiosa del coronavirus surgida hasta ahora y por ella la sexta ola de la pandemia ha pulverizado todos los registros históricos de los últimos dos años al registrar en el último fin de semana más contagios que los detectados durante todo el mes de octubre y noviembre. Entonces, la nueva variante todavía no había llegado a la Comunitat Valenciana y se registraron en los dos meses un total de 22.547 contagios nuevos. Con las cifras que acaba de presentar la conselleria de Sanitat, los últimos tres días dejan 22.832 nuevos positivos por coronavirus en la Comunitat Valenciana.

Los datos resultan apabullantes. En apenas 72 horas, el número de contagios por coronavirus en la Comunitat Valenciana superan a los registrados en dos meses. Estas cifras confirman los peores temores de los epidemiólogos, que temían que las cenas y comidas familiares celebradas durante la semana pasada iban a suponer una auténtica mecha para una explosión de contagios. Así ha sido. El balance del primer fin de semana del año 2022 no podía ser más esclarecedor. La curva de contagios de esta sexta ola es una verdadera pared vertical desde hace días por el crecimiento exponencial en el número de casos positivos.

Menor presión hospitalaria

El balance de Sanitat de este último fin de semana refleja también que el pico de contagios de la sexta ola no se ve acompañado de otro en la hospitalización y la presión hospitalaria. Aunque el número de pacientes hospitalizados en los centros sanitarios de la Comunitat Valenciana ha crecido en los últimos 3 días, con 160 pacientes más desde el pasado jueves, lo cierto es que el total de hospitalizados (1.127) dista mucho del pico registrado en enero del año pasado, cuando la presión hospitalaria llegó a los 4.669 pacientes ingresados y el número de contagios alcanzó los 9.287 contagios en un día.

Este comportamiento desigual en las curvas de contagio y hospitalización confirma que la vacuna contra el coronavirus ha logrado reducir los efectos más graves de la enfermedad en los infectados. Aunque se contagian mucho más pacientes con la nueva variante, menos requieren de hospitalización.