María Amparo Rubio es de Zarra (en la comarca del Valle de Ayora-Cofrentes) y tiene 55 años. En el pueblo —que no llega los 400 habitantes— dice que todavía se puede vivir sin tecnología pero una vez dejas el término municipal, tener nociones sobre cómo utilizar las herramientas digitales es «vital», asegura. Y pone un ejemplo: «incluso para ver la carta de un restaurante, al que no puedes acceder si no te descargas el pasaporte covid». «Si no sabes hacer gestiones con el móvil estás perdida, no tienes autonomía», dice. La implementación de la tecnología y su incorporación a la vida cotidiana ha facilitado muchos procesos pero también ha aflorado una brecha digital que afecta, entre otros colectivos a mayores, a población vulnerable y a residentes en zonas rurales, como es el caso de Mª Amparo.

Descargarse el pasaporte covid

Aunque ella sí tiene teléfono móvil y utiliza varios dispositivos para comunicarse o para interactuar por redes sociales, no tenía claro cómo realizar gestiones tan necesarias hoy como descargarse el pasaporte covid, utilizar la aplicación de Sanidad o firmar documentos de Hacienda, del ayuntamiento o pedir prestaciones por desempleo. Por eso, se apuntó a un curso de alfabetización digital que ofrece la Conselleria de Innovación en zonas en riesgo de despoblación. Ella no era de las personas más mayores de la clase, ni tampoco de las que menos nociones tenía, sin embargo, asistir a acciones formativas sobre cómo realizar gestiones digitales ha servido, según cuenta, «para mucho, porque cuanto más sabes, más autonomía tienes».

«El último pueblo de València»

Dice María Amparo que Zarra es «el último pueblo de València», literal y metafóricamente. «Si la Generalitat no nos ofrece recursos de este tipo no tenemos nada», añade, aunque reconoce que existe una preocupación por este tema y anima a las administraciones a que organicen más formaciones de más niveles y más disciplinas. En Zarra, las aulas se han llenado. «En este pueblo somos algo más de 300 personas y me consta que hay muchas ganas de aprender», dice María Amparo, que sabe, a ciencia cierta, que todo lo aprendido es «un puente» para romper con esa brecha digital que se agrava, todavía más, en las zonas rurales en riesgo de despoblación.

En 2021 ya ha habido más de un centenar de cursos con el convenio entre la Conselleria de Innovación, a través de la Dirección General por la Lucha contra la Brecha Digital, y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP). En concreto han tenido lugar 108 acciones formativas en digitalización en 70 municipios de la Comunitat que están en riesgo de despoblación. Más de mil personas han aprendido en cursos para la alfabetización digital, comunicación electrónica con la administración, redes sociales o cuestiones relacionadas con los negocios. Esta formación, que tiene el objetivo de acabar con la brecha digital, ha permitido a las personas participantes conocer cómo gestionar mejor sus negocios, utilizar las redes sociales para poder comunicarse con sus familiares o a estar informados gracias a la tecnología.

Con el objetivo de promover la inclusión digital como factor de inclusión social, desde Innovación apuntan que han perseguido «aprovechar el uso de las TIC para ayudar a mejorar la calidad de vida en los municipios afectados por la despoblación y favorecer así el acceso digital a residentes y colectivos vulnerables».

El perfil usuario es de una mujer mayor de 60 años

La directora general por la Lucha contra la Brecha Digital, María Muñoz, explica que en los talleres han participado más de 1.000 personas y que se ha contado principalmente con personas mayores de 60 años, la mayoría mujeres: «La franja entre los 60 y 69 años cubre el 40 % de los participantes seguida de 70 a 79 años con el 30 %. Tanto el contenido como los docentes se han adaptado a cada grupo y a sus necesidades para intentar facilitar herramientas que les hagan más sencillo la aplicación de la tecnología en las acciones cotidianas», asegura Muñoz.