La generalización de la vacuna contra el coronavirus está evitando, por ahora, que la sexta ola de la pandemia lleve al límite al sistema hospitalario (no así al de Atención Primaria) aunque sí hay varios centros que ya están viendo comprometido su día a día por culpa del aumento (más lento pero sostenido) de casos covid, sobre todo en las unidades de cuidados críticos. Así, los centros con menos capacidad en estas camas especializadas ya están derivando pacientes en situación grave (tanto de patología covid como no covid) a otros hospitales ante la imposibilidad de poder atenderlos y todo, pese a que ya se han anulado operaciones no urgentes.

«Sí, las derivaciones han aumentado en estos últimos días desde que se han disparado los ingresos, porque hay centros que no pueden crecer más en camas UCI de lo que lo han hecho ya», explica Marisa Blasco, jefa de la UCI del Hospital Clínico y presidenta de la Sociedad Valenciana de Medicina Intensiva. Se trata, por ejemplo, de hospitales que habitualmente tienen una capacidad «más limitada» como los de Vinaròs, La Plana o Sagunt, según enumeran fuentes internas de UCI consultadas por este diario y que, pese a que ya han aumentado camas de críticos tal como prevén los planes de contingencia «y se ha dejado de hacer intervenciones no urgentes, no pueden crecer más por espacio o por personal», explica Blasco.

En La Plana, por ejemplo y según fuentes sindicales, el lunes tenían las 6 camas de UCI covid llenas y ya habían tenido que poner a un covid en la UCI «limpia». En el Hospital de San Juan de una UCI de 13 camas han pasado ya a 16, con 10 positivos covid «aunque el personal de enfermería no se ha aumentado». En Orihuela, según las mismas fuentes en UCI hay 9 pacientes covid de 10 camas y ya se han ampliado otras cuatro en la unidad de reanimación «y ahí ya hay dos covid».

Actualmente hay 204 pacientes covid en las UCI. Esto supone que solo para esta enfermedad están ocupadas una de cada cuatro camas de UCI de todas las que hay instaladas pero también de todas las que se pueden instalar ocupando quirófanos, por ejemplo, pero esta cifra supone una media y la realidad de la presión asistencial no es igual para todos los centros.

Desde finales de diciembre, la Conselleria de Sanidad dio la orden de que todas las UCI de la C. Valenciana funcionaran en «distrito único», lo que significa que cualquier cama libre está disponible para cualquier paciente de cualquier departamento.

Los expertos como Blasco tienen claro que, sin haber llegado al pico de la sexta ola, aún quedan varias semanas de aumento de ingresos en UCI, aunque no se espera llegar al pico de 670 pacientes graves que hubo hace un año. «Pensamos que podremos con todo pero sí hay una diferencia, y es que estamos agotados», reconoce Blasco, que vuelve a hacer un llamamiento para que se vacune todo aquel que no lo haya hecho porque en las UCI valencianas siguen siendo mayoría las personas que no se han vacunado.

La mayoría, no vacunados

«Siguen siendo entre el 70 y el 80% de todos los pacientes covid que llegan a estar graves. De los vacunados, prácticamente todos son personas con la inmunidad muy tocada y muy vulnerables. La vacuna nos ha cambiado el panorama pero los no vacunados siguen llegando», insiste Blasco. Precisamente el lunes, Sanidad notificaba el fallecimiento de una mujer de 37 años por covid que no se había vacunado. Según cifras del Ministerio de Sanidad, la tasa de ingresos en UCI de los contagiados de 60 a 79 años era 29 veces mayor entre los no vacunados que entre los vacunados. En esta franja de edad, el riesgo de morir de un contagiado por covid se multiplica por 19 si no se ha vacunado.

El Juzgado de lo Social número 5 de Alicante ha condenado a la Conselleria de Sanidad a indemnizar a médicos, con cuantías que oscilan entre los 5.000 y los 49.180 euros, por infringir la normativa de prevención de riesgos laborales por la falta de elementos de protección en la primera oleada de la pandemia de covid. En una sentencia -fechada el 7 de enero y dada a conocer ayer por el Sindicato Médico de la Comunitat Valenciana CESM-CV, quien interpuso la demanda- el magistrado estima parcialmente las pretensiones de los demandantes, que alegaban que la administración incumplió sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales durante el estado de alarma declarado por real decreto de 14 de marzo «con grave riesgo para la seguridad y la salud del personal sanitario».

El juez señala, en primer lugar, que, a pesar de que las administraciones autonómicas estaban bajo la supervisión de los órganos del Gobierno central, la gestión sanitaria seguía siendo de su competencia y solo la Conselleria de Sanidad, «como empleadora y deudora de seguridad, era la responsable del cumplimiento del marco normativo de prevención de riesgos laborales para con sus sanitarios».

No obstante, apunta la resolución, «ha quedado acreditado que las medidas adoptadas no fueron suficientes para garantizar la seguridad de los empleados demandantes». En este sentido, recuerda que durante marzo, abril y mayo de 2020 el personal sanitario de los centros médicos de Alicante y, entre ellos, los demandantes, «solo dispuso de una mascarilla por semana para la prestación de sus servicios en los respectivos centros sanitarios, incluida la atención de pacientes infectados por coronavirus, ya que las mascarillas de que se disponían estaban guardadas bajo llave».

El fallo reconoce que la administración llevó a cabo «actuaciones (...) dentro de sus posibilidades y en las condiciones más adversas». Sin embargo, «ello no obsta para apreciar claramente que las medidas de que disponían los trabajadores no cumplían con los requisitos legales y reglamentarios para garantizar la salud y seguridad en el trabajo».

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