En las semanas previas a que se oficializaran las precandidaturas para dirigir el PSPV en la provincia de Valencia en la dirección autonómica del partido se miraba con cierta confianza la posibilidad de un pacto. «Hasta el último momento es posible», decían sobre evitar el choque en primarias. Luego llegaron los plazos, los avales y la campaña, y esa posibilidad parecía esfumarse. Hasta esta misma semana.

Con los actos públicos suspendidos, el protagonismo de la campaña está en las conversaciones privadas. En las últimas horas los teléfonos han tomado el protagonismo en las líneas socialistas ante la posibilidad de un pacto que lleve a la actual líder provincial, Mercedes Caballero, a retirar su candidatura y dejar paso al aspirante, Carlos Fernández Bielsa.

En este caso, la posibilidad de prosperar la marca el orden de los factores, que sí que altera la viabilidad de la operación. La candidatura de Caballero propuso ayer ante la dirección autonómica dar un paso atrás a cambio de que se acordara la asunción de nombres de su equipo en la futura dirección que pasaría a encabezar el alcalde de Mislata.

Con ello, el abalismo del que ahora es la máxima representante la diputada autonómica conseguiría mantener una pequeña cuota de poder en la estructura que domina desde 2012.

Esta oferta se puso sobre la mesa de la dirección autonómica del partido, que desde un principio ha visto con buenos ojos la posibilidad de evitar las primarias y presentar un congreso de unidad como los de Sánchez y Puig. En las conversaciones se habló de la posibilidad de que se ofrecieran puestos de relevancia para Caballero. En concreto, todo apunta ala presidencia del partido en la provincia, un puesto honorífico que en el PSPV ocupa Ana Barceló y en el PSOE, Cristina Narbona. No sería el único cargo, aunque la petición no llegó concretada.

La dirección de país trasladó al equipo de Bielsa la propuesta de Caballero y los suyos y el margen de 24 horas para contestar. La oferta, sin embargo, no convence a la candidatura del alcalde de Mislata, que rechaza «componendas orgánicas para evitar que la militancia vote». En especial cuando se ha llegado a esta fase final del proceso.

El planteamiento que manejan en el entorno de Carlos Fernández Bielsa es a la inversa: primero que se retire Caballero de la disputa por el liderazgo y posteriormente promete «generosidad» a la hora de integrar. «Si no quiere llegar a votar se tiene que retirar, pero a cambio de nada», señalan fuentes del entorno del alcalde de Mislata.

En este sentido, insisten que la voluntad es «sumar», que toda la provincia esté «unida» y que todas las comarcas y sensibilidades «estén representadas en la futura dirección» que deberá ratificarse el 6 de febrero, cuando está prevista la celebración del congreso si el avance de la sexta ola de la covid no lo acaba de impedir.

« No está bien evitar que la militancia vote repartiendo sillones», esgrimen como respuesta frente a la proposición de Caballero. Sin un acuerdo, el calendario avanza hacia el domingo, cuando está prevista la votación de primarias. Pero todavía quedan tres días.