El año pasado por estas fechas, cuando el sistema sanitario afrontaba la peor de las olas de coronavirus en hospitalizaciones y muertes, Sanidad tiró mano de las atribuciones que le confería el estado de alarma aún en vigor para dejar sin vacaciones y permisos al personal, al menos hasta que pasara lo peor. Ahora, sin estado de alarma que lo ampare, la orden no se ha podido dar pero la magnitud de esta sexta ola en contagios leves —que están superando la capacidad de la Atención Primaria— y el aumento de bajas entre las plantillas de centros de salud y hospitales, han llevado a las gerencias de varios departamentos de salud a suspender, no vacaciones, pero sí la concesión de días libres al personal hasta que la situación mejore.

Así lo han denunciado desde varios sindicatos que aseguran que se han suspendido el disfrute de días de libre disposición —los famosos moscosos— pero también se está poniendo problemas para coger las libranzas entre turnos o días por compensación de exceso de jornada.

Así lo explican, por ejemplo, desde el sindicato de Enfermería, Satse. «Nos consta que hay departamentos como Requena o Torrevieja donde lo han tenido que hacer por necesidad del servicio y porque acumulan muchas bajas entre sus plantillas y no hay sustituciones posibles», explica Carlos Buchó, secretario de Acción Sindical autonómico del sindicato, desde donde recuerdan que las bolsas de profesionales están vacías. Así se ha aplazado el que los sanitarios puedan coger sus días de libre disposición hasta nuevo aviso «y hasta se les ha pedido a los trabajadores que volvieran de sus libranzas en Navidad porque había servicios en cuadro».

El secretario general del Sindicato Médico de la Comunitat Valenciana CESM-CV, Víctor Pedrera, también da fe de que es una práctica que se está generalizando. «Oficialmente no hay una orden para hacerlo» pero «en prácticamente todos los departamentos han pedido que anulen días de libre disposición», explica Pedrera. El debe de horas que tiene la administración con la plantilla es tal que se la Dirección General de Recursos Humanos ha resuelto ampliar el plazo para disfrutar estos días del 15 de enero al 15 de marzo, porque antes va a ser imposible darlas.

La suspensión de los días libres afecta a todo el personal pero, según los sindicatos, es algo que están sufriendo especialmente los más de 6.000 profesionales de refuerzo covid y cuyos contratos se han extendido hasta abril. «Conforme les han ido renovando han ido generando días que, en principio, tenían que disfrutar antes de finalizar el año», explica Buchó.

1.300 sanitarios de baja

La suspensión de días libres llega en un momento en que las plantillas de los centros de salud y hospitales —como las de cualquier empresa— están sufriendo la proliferación de bajas por covid. Según las últimas cifras oficiales de Sanidad, a 6 de enero había 1.289 sanitarios de baja y otros 582 en cuarentena. El detalle se da por profesiones y áreas de salud pero no por servicios, algo que demandan por ejemplo desde Comisiones Obreras. «Pueden parecer pocos contagios frente a 60.000 trabajadores pero el problema es que se concentran en los servicios como Urgencias, Primaria o UCI, que es donde se está viendo covid. En plena Navidad hubo servicios de Urgencias con 4 y 5 facultativos de baja sin poder cubrir», critica Rosa Atiénzar, secretaria general de Sanidad de CC OO y de ahí los problemas para disfrutar de libranzas.

En los casos más extremos se ha llegado al cierre de consultorios o de agendas de médicos de Primaria ante la imposibilidad de sustituir a los que están contagiados y unas plantillas exhaustas. «Nos gustaría saber cuántas bajas hay de profesionales quemados o por depresiones. Lo cierto es que esto va a tener un impacto seguro en la salud de los trabajadores», añade Atiénzar.