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El AVE regional se retrasa a 2024

En los presupuestos de 2022 se destinan 189,8 millones

Línea ferroviaria entre Moixent y La Encina, a la altura de Vallada, en una imagen de 2017. | PERALES IBORRA

La veterana aspiración de unir las tres capitales de provincia valencianas en alta velocidad tendrá que esperar un par de años más. La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana aseguró el jueves en Castelló que «la conexión entre Alicante y València en ancho estándar estará muy avanzada cuando acabe la legislatura», prevista para noviembre de 2023 si no se producen adelantos electorales.

La ministra hizo público este compromiso en la jornada «El futuro del corredor mediterráneo», organizada por el periódico Mediterráneo, del mismo grupo editorial que Levante-EMV. Sánchez se comprometió a que en el tramo ferroviario entre València y Alicante «cuando acabe la legislatura [Adif] habrá finalizado la vía en ancho ibérico y estará muy desarrollado el cambio de ancho del nudo de la Encina, con lo que se estará a las puertas de conectar las tres capitales de la Comunitat Valenciana con ancho estándar».

Para ejecutar este tramo del corredor mediterráneo, los Presupuestos Generales del Estado de 2022 prevén «189,8 millones de euros para las obras en el tramo La Encina-Xátiva-Valencia que permitirán, una vez finalice esta conexión, que el tiempo de viaje entre València y Alicante pase de la hora y media actual a sólo una hora», según el detalle que ofreció la ministra de Transportes durante el acto de Castelló.

Primera traviesa

El tramo València-Xàtiva fue el primero en el que se iniciaron las obras del AVE en la Comunitat Valenciana un lluvioso 2 de octubre de 2002. A pesar del tiempo transcurrido y que el trazado València-Xàtiva está acabado, no ha sucedido lo mismo en el tramo entre Xàtiva y el Nudo de la Encina. De esta manera, las promesas de la puesta en marcha de este tramo central del corredor mediterráneo se han ido incumpliendo, según se sucedían los titulares al frente del Ministerio de Fomento, rebautizado a Transportes después.

Una de las políticas que prometió el «AVE regional Castelló-Valencia-Alicante» para 2015 fue la ministra de Fomento (2011-2016), Ana Pastor, según el compromiso público que adquirió ante el presidente de la Generalitat, la consellera de Infraestructuras y los empresarios valencianos el 14 de octubre de 2014.

A este tramo también se refirió el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, quien confirmó que los retrasos de esta obra no han estado en esta legislatura relacionados con la falta de fondos, ya que se han adjudicado contratos por más de 290 millones de euros, sino de los plazos reales de ejecución. Ábalos aseguraba en 2018 que el tramo La Encina-Xàtiva estaría listo, como mucho, a finales de 2020 «porque no hay forma humana de acortar plazos».

Callejón sin salida

El Nudo de la Encina y las conexiones con València ha sido durante años un callejón sin salida. La clave ha estado en los tramos en construcción de continuidad de la alta velocidad ferroviaria desde Xàtiva a Moixent y l’Alcúdia de Crespins hasta el Nudo de la Encina, aún en obras en algunos tramos. Un retraso que se debe a que el Nudo de la Encina ha llegado a tener hasta tres proyectos en redacción y pendientes de declaración de impacto ambiental. Cambios de trazado y un nuevo estudio informativo para rediseñar todo el tramo en ancho europeo y alta velocidad demoraron la ejecución de las obras para conectar València y Alicante. La crisis y la suspensión de pagos de algunas empresas retrasaron aún más el fin de las obras.

La red regional de alta velocidad es una vieja ambición valenciana que cuenta desde hace varias décadas con estudios de tiempos de viaje y circulaciones posibles. El «AVE regional» serían trenes con prestaciones inferiores a los de alta velocidad, como los servicios Avant que tiene en servicio Renfe, que alcanzan velocidades de 200 a 250 kilómetros hora, capaces de llegar en un santiamén de Requena a Valencia o desde Villena a Alicante.

Serían unas lanzaderas que usarían las vías de alta velocidad en los huecos que dejan los servicios de largo recorrido previstos con el centro de la península y en el corredor mediterráneo. Sería un tren que vertebraría la Comunitat Valenciana al comunicar en tiempos competitivos las tres capitales de provincia y las principales ciudades cabeceras de comarca.

Las previsiones de tiempos de viaje y trenes entre capitales

Los tiempos que se barajaban por la Generalitat para el AVE regional en los primeros estudios elaborados desde la Generalitat en la primera década del siglo XX eran de 30 minutos de Xàtiva a Valencia, el mismo tiempo entre Torrevieja y Alicante. Y una hora y treinta y dos minutos para ir de Castelló a Alicante. La previsión era crear 24 servicios diarios (eran tiempos de bonanza cuando se planificaron) para, por ejemplo, ofertar un tren cada 15 minutos entre Valencia y Alicante en horas punta. Los estudios realizados por la entonces Conselleria de Infraestructuras destacaban la importancia de que ambas capitales quedaran enlazadas en el entorno de una hora de viaje, así como que las relaciones Castelló-Alicante, Castelló-Elx y València-Murcia se situaran en unos 90 minutos de trayecto. Unas circulaciones que «favorecerían las posibilidades de ampliación de los mercados de trabajo, de los servicios a las empresas y las posibilidades de crecimiento». El volumen de la demanda para el AVE regional se estimaba hace años en un total de 1,4 millones de viajeros.

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