La Conselleria de Trasparencia no ha tardado en reaccionar a los datos sobre las propiedades inmatriculadas de la Iglesia en la Comunitat Valenciana hechas públicas el lunes por la Conferencia Episcopal en un documento en el que admite que hay diez inmuebles registrados que no le pertenecen. Así, la consellera Rosa Pérez Garijo considera que "el documento elaborado por la Conferencia Episcopal es manifiestamente insuficiente".

En este sentido, la titular del área añade que "por un lado, la Iglesia ya ha admitido que hay muchos bienes inmatriculados que no eran propiedad suya. Por lo tanto, el punto no tiene que ser ese, la cuestión es que mucho bienes fueron registrados sin ninguna prueba y en contra de los propietarios legales. Por lo tanto, la cuestión tendría que ser la contraria: esos bienes tendrían que dejar de ser de la Iglesia y se tendría que mirar un por un qué son de ellos".

"Evidentemente -clarifica Pérez Garijo- los bienes que sean de la Iglesia tienen que mantenerse de la Iglesia, pero los que no lo son tienen que pasar en manos de sus propietarios, ya sean particulares o ya sea la administración pública"

"Queremos recuperar lo que es del pueblo"

La consellera, dice, que ese proceso es en sí injusto porque "no tendrían que ser ellos los que tengan que justificar o probar que esos bienes son municipales. Tendría que ser al contrario, pero evidentemente nosotros estaremos junto a las administraciones públicas para recuperar todo aquello que es del pueblo".

En este sentido, Transparencia informa de que están organizando unas jornadas con los municipios para darles el "asesoramiento necesario a la hora de reclamar y llevar adelante procesos de retorno de los bienes a sus legítimos propietarios". Según conoce este periódico, las reuniones en las localidades se están programando para finales del mes de febrero y principios del mes de marzo.