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Los positivos en farmacias y las altas automáticas no evitan el colapso en los centros de salud

Las enfermeras convocan paros para denunciar la precariedad en sus trabajos a un día de que Sanidad presente su plan estratégico para la Atención Primaria

Colas para hacerse una PCR en el centro de salud Ausiàs March de Xàtiva, hace unos días.

Algo han ayudado, pero las medidas que puso en marcha la Conselleria de Sanidad para intentar evitar el colapso de los centros de salud por la sexta ola no están dando el resultado esperado. Así lo aseguran profesionales de varios centros de salud consultados por este diario que confirman que las agendas siguen desbordadas y el trabajo se sigue multiplicando porque las iniciativas como que las farmacias colaboren en la notificación de positivos covid (para reducir el flujo de pacientes que pasen por la Primaria) o la posibilidad de pedir la baja por Internet y que ésta, además, lleve aparejada el alta automática a los siete días, "algo han aliviado, pero seguimos con agendas inasumibles", según Federico Segura, médico de Primaria y delegado del sindicato médico Cesm.

"La carga de trabajo es brutal en vez de bestial. Esa es la diferencia que hemos encontrado", resume Luis Blesa, pediatra en València y presidente de la Asociación Española de Pediatría. Según Blesa, el estudio de contactos por un positivo ya hacía tiempo que no se podía hacer pero la explosión de contagios (sobre todo en niños que ahora son los más afectados por el virus con una incidencia de 6.531casos por 100.000 habitantes), es "inasumible". Para hacerse una idea del aluvión de trabajo, solo hay que echar un vistazo a las cifras de contagios: del millón de positivos que se ha registrado en los dos años de pandemia, más de 383.000 han sido contagios detectados desde el 1 de enero. 

Mucha gente está notificando su positivo en las farmacias sin pasar por su médico. En la primera semana en la que las farmacias aceptaron colaborar, notificaron cerca de 4.000 casos. También hay personas que se infectan y no lo notifican si no necesitan una baja y se autoconfinan directamente, pero sigue habiendo mucha gente que pasa por un centro de salud aunque solo sea para confirmar el diagnóstico, que le tramiten la baja o para alargarla porque los síntomas siguen siendo mayoritariamente leves. Con esta avalancha de infectados, la gran mayoría en edad laboral, las agendas de los médicos de Familia siguen «saturadas» por culpa de la pandemia. Y todo pese a que la colaboración de las farmacias y, sobre todo las altas automáticas, "algo se ha notado pero no de forma significativa", asegura el coordinador de un gran centro de salud de València

«Que el alta sea automática a los siete días ha aliviado algo la carga de trabajo, pero no de forma significativa»

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Según explica este facultativo, desde finales de la semana pasada, se están evitando el trabajo de dar el alta a las personas con baja covid, ya que la reciben de forma automática a los siete días desde el pasado 14 de enero. Además "son pocos, quizá un 15 %" a los que hay que hacer una nueva consulta porque siguen con síntomas. Pese a ello, para este responsable de Primaria "sigue siendo un parche porque con las plantillas que tenemos y con el número de bajas de ahora -2.444 profesionales según las últimas cifras- y sin sustitutos, seguimos desbordados y sin atender como toca a los pacientes. Es un problema estructural".

Problemas de base

Esa es la piedra angular de todas las quejas que presentan ahora profesionales, sindicatos y sociedades científicas: la Atención Primaria tiene un problema de base en su concepción (con plantillas descompensadas y poca visión al futuro) y la sexta ola, como las anteriores de coronavirus, no ha hecho más que dejar expuestos los problemas que se arrastraban. En un intento de resolver este problema estructural, la consellera de Sanidad, Ana Barceló ha anunciado la creación de 6.000 nuevas plazas este mismo año, de las que 1.560 serán para centros de salud y la puesta en marcha de un plan estratégico para la Atención Primaria que se presenta este viernes 28 de enero y que, en principio, debe afrontar de raíz los problemas que aquejan a este primer escalón de la sanidad valenciana.

Precisamente un día antes de que Sanidad ponga sobre la mesa su plan para la Primaria, el sindicato de Enfermería Satse ha convocado concentraciones el 10 de febrero a las puertas de los centros de salud para denunciar la "grave situación de deterioro y precariedad" de la Primaria y para reclamar medidas urgentes, entre la que se encuentra el aumento de las plantillas. Desde la Sociedad Valenciana de Medicina de Familia y Comunitaria (Sovamfyc) también alertan del "deterioro" de la Primaria y piden acciones de impacto para igualar las condiciones de la Primaria a los hospitales. Entre ellas, los médicos de Primaria piden más recursos humanos y un plan de fidelización de los especialistas MIR para que no se vayan a trabajar fuera, como dos de las medidas que debería de incluir este plan estratégico que "no se ha consensuado con las sociedades científicas", según ha criticado la presidenta de Sovamfyc, M. Ángeles Medina.

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