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Los expertos advierten de un punto de no retorno en la salinización de l’Albufera

La catedrática Eulàlia Sanjaume alerta del peligro que corre la ‘restinga’ y hace un llamamiento a la unidad de profesionales y Administraciones

Una imagen aérea de la ‘restinga’, con l’Albufera a la izquierda y el Mediterráneo a la derecha. | LEVANTE-EMV

La última cumbre por el futuro de l’Albufera en València alertó ayer de que se necesitan nuevos parámetros para detectar cómo avanza salinización de la laguna, que está en peligro de volver a convertirse en un lago salobre, con la destrucción que ello comportaría para la biodiversidad y ecosistemas del humedal.

Ese hipotético escenario futuro, en el que entran en juego varios factores como el cambio climático y la acción del hombre en el entorno del paraje natural, con puntos críticos como la restinga —la franja de tierra que separa el lago del mar— centró la primera reunión de la Comisión Científica de la Junta Rectora del Parc Natural de l’Albufera. El presidente de la junta, Carles Sanchis-Ibor, dijo a Levante-EMV que se trata de anticiparse a los problemas que puede haber en los próximos años.

«Lo urgente siempre es relativo, porque la principal urgencia de l’Albufera es impedir que llegue a ella agua no tratada (vertidos). Aquí estamos mirando cómo trabajar en cosas que serán un problema urgente en el futuro y avanzarnos por una vez a los problemas», afirmó Sanchis-Ibor sobre el tema.

Sanchis Ibor subrayó que se deben aumentar los sistemas para establecer indicadores. «Hay sistemas de monitorización que están aportando la conselleria y el ayuntamiento de València, centros de investigación centrados en los parámetros actuales... Pero necesitamos nuevos parámetros». Ahí es donde entra la cuestión de la salinidad, que se debe ver «con más detalle», según Sanchis-Ibor.

La Universitat Politècnica de València es el escenario en el que durante este viernes se debatió esta cuestión fundamental para la viabilidad de uno de los parajes naturales más emblemáticos de la Comunitat Valenciana. Las conferencias organizadas por la comisión científica abarcan desde los recursos hídricos de la laguna a la biodiversidad de la misma, pasando por su restinga. Ese hilo de tierra que permite la existencia de l’Albufera de València al actuar como escudo frente al mar, pero que se erosiona cada vez más, según varios de los expertos que participaron en una de las charlas de la mañana, como fue el caso de Eulàlia Sanjaume y Josep Pardo.

Sanjaume, catedrática de Geografía Física de la Universitat de València con 50 años de experiencia sobre la materia, recordó a este diario que ese escudo natural «está en peligro». «Está subiendo el nivel del mar —por ahora por la extensión térmica del agua—, porque los temporales son cada vez más frecuentes e intensos y por las obras de acción antrópica como urbanizaciones, paseos marítimos, la destrucción de dunas y los espigones que se han hecho en el puerto».

Actuaciones ya

Sanjaume no ve «muy lejano» el punto de la salinización, y advierte: «O nos ponemos ya o estamos en un punto de no retorno». Ha llamado, así, a que todos los profesionales y las Administraciones se unan.

Las primeras horas de la comisión albergaron cierta «polémica», según reconoció el propio Sanchis-Ibor, por la división entre los expertos que afirmaron que la última de las ampliaciones que tuvo el Puerto de València, en 2007, tuvo un efecto acelerador a la hora de empeorar las perspectivas de la Albufera, y entre el catedrático de Puertos y Costas de la UPV, José Serra, quien opinó que esa ampliación «no ha afectado para nada» a las playas del sur. También defendió que una futura modificación del Puerto de València que se encuentra en proceso de discusión en la actualidad «no afecta para nada a la playa del Saler ni a la Albufera». «Estará dentro del recinto portuario y no afectará al exterior», recalcó.

La opinión de Sanjaume es divergente. «La de 2007 ha afectado y todo el que no lo quiera ver es porque realmente no lo quiere ver: se ve donde hay incremento de la erosión, porque desde 2007 se ha incrementado desde el sur de Pinedo hasta la Gola del Pujol», indicó.

Según Serra, quien estuvo a cargo del seguimiento de los datos en aquella ampliación, «esa ampliación ni siquiera ha ampliado la zona de sombra de olas». Señaló a la subida del nivel del mar por el cambio climático como la clave del problema.

El catedrático avaló las medidas para monitorear la playa y ver cómo va evolucionando para prevenir una salinización del agua y la recesión de la restinga: «hay que tomar medidas para regenerar todo el cordón de dunas hasta una cota que nos asegure que no se va a inundar el parque hasta 2100».

De la biodiversidad al futuro de los arrozales del parque

En realidad, la UPV se llenó de especialistas en distintas materias en una jornada intensiva de análisis profundo de l’Albufera. Expertos en biodiversidad como Eric Puche y Juan Rueda señalaron, respectivamente, «el buen camino» de l’Albufera con la vegetación sumergida y el valor de los animales macroinvertebrados acuáticos, que «detectan la contaminación» cuando se produce. Otro debate complejo fue el dedicado al cultivo del arroz en el parque, con la cuestión de las emisiones de metano a través de nuevas prácticas agrícolas que sean buenas para el medio ambiente.

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