Alpha, Delta, Ómicron y vuelta a empezar. La comunidad científica de todo el mundo vuelve a estar en alerta después de que el coronavirus SARS-CoV-2 haya mutado. En esta ocasión no ha evolucionado tanto como para convertirse en nueva variante pero uno de sus sublinajes, el BA.2 (de los tres que hay descritos hasta ahora BA.1, BA.2 y BA.3) sí lo ha hecho lo suficiente para tener que seguirle la pista porque, aunque todavía no hay evidencia, sí parece que es más transmisible que la propia ómicron que ya había dejado en la cuneta a delta en este aspecto.

Es lo que ahora están intentando descifrar en países como Dinamarca donde, al igual que pasó tras la aparición de ómicron, el sublinaje BA.2 se ha convertido en hegemónico en poco tiempo y «si se impone de forma rápida puede ser, entre otras cosas porque tiene mayor transmisibilidad», apunta Fernando González Candelas, catedrático de Genética e investigador del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio) y uno de los expertos que le sigue la pista en la Comunitat Valenciana a las nuevas variantes del coronavirus.

Los primeros cálculos todavía no confirmados es que esta ómicron evolucionada podría tener una capacidad de contagiar hasta dos veces mayor a la de su predecesora «según lo que están viendo en Dinamarca pero son cálculos muy preliminares», advierte el experto valenciano que también da la buena noticia. Por ahora, en Dinamarca no han visto relación entre la aparición de la BA.2 y una mayor tasa de ingresos hospitalarios, según explicó Anders Fomsgaard, del Instituto Estatal de Serología danés. El centro de coordinación de alertas del ministerio también recoge ya esta conclusión: «Estudios preliminares en Dinamarca no han encontrado diferencias en el riesgo de hospitalización entre BA.1 y BA.2», aseguran y hasta la ministra Carolina Darias ha salido ya para calmar los ánimos: «Desde la prudencia», se comporta «de forma parecida» a la BA.1, dijo.

«Está en observación en todos los países para ver su comportamiento epidemiológico (también en España donde ya se han encontrado casos en Baleares, Galicia, Madrid y Cataluña), porque puede pasar lo mismo que en Dinamarca o no pero en la clínica parece que no hay cambios, lo que sería una buena noticia», insiste González Candelas.

Tampoco parece que esta hermana aventajada de ómicron escape a las vacunas que ahora se están usando. «Todos los datos preliminares indican que las vacunas mantienen su efectividad frente a esta nueva variante», apunta Vicente Andreu Fernández, investigador del Hospital Clínic de Barcelona y director del Máster en Epidemiología de la Universidad Internacional de València.

La variante ómicron «evoluciona» y dispara de nuevo las alertas al subir su poder de contagio

La variante ómicron «evoluciona» y dispara de nuevo las alertas al subir su poder de contagio victoria salinas. València

¿Más facilidad para reinfectar?

De ser así, si la evolución de ómicron es más transmisible pero no más grave, el problema que se podría plantear es el que ahora mismo se está viendo con la propia ómicron que ha desbancado a delta en poco tiempo. «Hay posibilidad de que aumenten los casos», comenta el experto y generar una «ola mantenida de contagios más que una ola que marque un pico y tenga una caída rápida».

Esto, que podría ser una ventaja de cara a conseguir inmunidad de cuanta más gente mejor solo pasando una enfermedad leve se pone en entredicho porque parece que este sublinaje tiene capacidad de reinfectar también a aquellos que han pasado la enfermedad poco antes, incluso con la variante ómicron.

«Si la BA.2 salta la inmunidad de ómicron tendríamos un potencial problema», añade Candelas. Puede que no en los hospitales, pero sí por número de afectados, el número de bajas laborales y los agujeros en las plantillas de todo tipo de sectores claves que ómicron ya está generando.

Con todo, en Dinamarca, con este sublinaje mayoritario y batiendo récords de infección a diario ya han planteado retirar las medidas de contención y pasar a otro nivel, que la covid ya no se trate como una enfermedad «socialmente crítica», la ansiada gripalización que aquí en España aún tardará en abordarse.