"Hasta hace tres días, las familias de la zona este de Ucrania, con la frontera con Rusia, no sentían la necesidad de salir de la zona. Ahora sí". Lo cuenta Clara Arnal, presidenta de la fundación Juntos Por La Vida, dedicada a acoger niños de Ucrania desde hace más de veinte años, especialmente de Chernóbil y del sureste, la zona roja que limita con Rusia.

Ahora, la organización prepara un programa para evacuar a los niños y niñas de la región de Donbás (la zona más conflictiva de Ucrania por ser fronteriza con Rusia) a València hasta "que encuentren un sitio seguro para vivir", dice Arnal.

Llevan varios días con cortes de gas, electricidad y agua y varias amenazas de bombas

Llevan varios días con cortes de gas, electricidad y agua y varias amenazas de bombas han hecho que algunos colegios hayan trasladado en algún momento a sus alumnos a sótanos de protección, según ha podido saber este periódico y las clases se hayan suspendido. Ha vuelto la luz pero la población que queda en Donbás es la que no tiene a dónde ir. "Todos los que tenían familia en otra parte de Ucrania se ha ido", cuenta Clara Arnal.

Preocupación y solidaridad

Desde València hay preocupación. "Llevamos mucho tiempo haciendo acogimientos y muchas familias valencianas están preocupadas por los niños y niñas, aunque las noticias de allí son tranquilizadoras", explica. "Donbás lleva desde 2014 con una situación de amenaza de invasión y ahora es la zona que más nos preocupa".

Por eso, explican desde la asociación, se han puesto en contacto con todas las familias de acogida para preguntar si estarían dispuestas a llevar a cabo un acogimiento de emergencia de todos los niños que siguen en la zona y no tienen (de momento) una alternativa en otro sitio.

"La respuesta de las familias valencianas ha sido positiva, masiva y contundente y están dispuestas a acoger incluso más niños por casa"

"La respuesta ha sido positiva, masiva y contundente", cuenta. "Las familias están dispuestas a acoger incluso más niños por casa". Los padres de los niños, prudentes hasta hace un día, dijeron ayer que era el momento de salir de allí. "Ahora estamos organizando el desplazamiento temporal de los menores con el consentimiento de los padres a algunas otras zonas de Ucrania para que puedan seguir yendo al colegio, pues la vida es totalmente normal en otro puntos del país, no hay sensación de peligro".

Uno de los síntomas de que no hay un temor en otras zonas de Ucrania por una posible guerra, es, según detalla Arnal que "hay suministros de todo tipo en las tiendas, si hubiera un miedo real, comenzaría el desabastecimiento", dice la presidenta de la fundación.

Involucrar a las Administraciones

Pero la zona este es muy diferente. Ya hay cincuenta familias valencianas dispuestas a acoger a menores en zonas de riesgo y ocho menores de tres pueblos conflictivos, concretamente de Krasnahorivka, Mariinka y Volnovaha. El siguiente paso, detalla Arnal, es hablar con las administraciones públicas españolas para "llevar a cabo el programa bajo su paraguas".

De momento, Juntos por la vida está preparando la documentación y las actas notariales de los padres (el permiso necesario para viajar), informando a las autoridades y buscando los vuelos más cercanos para evacuar a los niños y niñas. "Estos menores no tienen donde ir y no van al colegio, tienen corte de suministro...las familias que tienen una alternativa ya se han marchado".

"La idea es que los menores pasen una temporada corta aquí, un periodo con retorno que sirva para dar un respiro a los niños hasta que la familia encuentre un sitio donde desplazarse y escolarizar de nuevo. Un lugar seguro para vivir".